sábado, 22 de octubre de 2016

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE SANTA ÚRSULA, 1614 - 1915.

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE SANTA ÚRSULA: 1614 - 1915.


Presentación del libro de D. Sergio Oliva López

El pasado lunes, 17 de octubre de 2016, nuestro compañero D. Sergio Oliva López, junto a la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santa Úrsula Dª Úrsula Delgado Delgado, presentó su último trabajo de investigación.


En palabras del autor, se trata de "una obra fundamentalmente genealógica, cuyo hilo conductor lo constituyen los matrimonios celebrados en la parroquia de Santa Úrsula, en el municipio del mismo nombre, en Tenerife, Canarias, desde el inicio de la parroquia, en 1614, hasta el año 1915. El propio hecho del casamiento es la excusa para ir desgranando los hechos relevantes de sus gentes, su situación económica, las relaciones con América, los documentos civiles que otorgaron (testamentos, dotes, compraventas, etc), las uniones familiares a través de los matrimonios, sin olvidarnos del carácter genealógico que desde el inicio inspiró el presente trabajo y que ha sido el primer objetivo al embarcarnos en esta aventura".






Sin olvidar al autor, esperamos "que sirva para dar a conocer a los lectores el extraordinario pasado del pueblo de Santa Úrsula, las relaciones familiares que establecieron con otros pueblos y el legado que nos han transmitido".


Texto de la presentación:



PRIMERO
Agradecimientos. 


En primer lugar, quiero agradecer al señor alcalde, don Juan Manuel Acosta, y a la señora concejal de Educación y Cultura, doña Úrsula Delgado, haber considerado que el presente trabajo era digno de ser difundido y plasmado en una edición impresa. 

También quiero reconocer el trabajo esmerado de la publicación que ha corrido a cargo de la prestigiosa editorial Le Canarien con sede en La Orotava, sobre todo a Juanan y a Laura, por ser los que más directamente se han ocupado de la edición. 

Asimismo, quiero dar las gracias a mis compañeros investigadores de la Sociedad de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Canarias, a la que me honro pertenecer, a nuestro presidente Fernando Rossi, y a José Antonio González Marrero, Carmen Rosa Escobar, Francisco de la Rosa y Miguel Ángel Pérez Padilla, con los que habitualmente colaboro y con los que comparto otros trabajos de índole genealógico, algunos publicados y otros, quién sabe si de futura publicación. 

También debo agradecer a la Dirección y personal de los Archivos Histórico Diocesano y Provincial, ambos con sede en la ciudad de La Laguna, permitirme investigar en sus fondos, y a este último Archivo, el Provincial, de donde se han sacado las fotos de los documentos que van a ilustrar esta presentación. 

Finalmente, agradezco a todos los presentes el apoyo que me han mostrado, a mis compañeros de trabajo por el cariño que siempre me brindan, a los padres, madres, alumnado y AMPA del Colegio San Fernando que durante todo este tiempo trabajando aquí he tenido la fortuna de conocer.


SEGUNDO
Motivación para la obra.



Muchos de los aquí presentes saben que llevo trabajando como maestro en el Colegio San Fernando de este municipio de Santa Úrsula, desde hace más de 30 años, y los últimos 20 como Director del mismo.

Durante todo este tiempo, casi una vida profesional, he conocido hasta tres generaciones de habitantes de Santa Úrsula, me he identificado con sus gentes y con sus trayectorias vitales, hasta tal punto que he creído que había contraído una deuda de gratitud con todos ellos, y la mejor manera de devolverles todo el cariño que me han dado ha sido el de darles a conocer quiénes fueron sus antepasados en este humilde trabajo. 




TERCERO
El porqué de las fechas que figuran en el título del libro.




La primera fecha, 1614, es obvia, se trata del año en que la iglesia de Santa Úrsula pasó a ser parroquia, efeméride de la que recientemente se ha celebrado su cuarto centenario.

En el libro de fábrica de la parroquia, en el fol. 1r, sin numerar, figura la siguiente anotación[1]: “protocolo do se escriben los tributos de este iglesia parochial de la señora sancta ursola, fecho por el licenciado Thomas Fernández de el Castillo, siendo maiordomo de ella: año de 1677”. 

Pues bien, en el fol. 2r, escribe sobre la fundación de la iglesia lo siguiente: “La fundación de la iglesia de Señora Santa Úrsola fue ante Roque Suárez, escribano que fue de la villa de La Orotava. Su fecha en 9 dias del mes de julio de mil seiscientos doce años, y su testimonio autorizado por Francisco Bienvenido escribano que fue de dicha villa que le sucedió. Está puesto en el libro de escrituras, en la segunda parte, donde van todos los tributos que tocan a la fábrica insertos, y dicha fundación va al principio de dicha segunda parte, en el inicio”.

La segunda fecha, 1915, obedece a la reserva de 100 años que el Obispado de esta Diócesis ha fijado en aras de salvaguardar las informaciones que de índole personal pudieran estar afectadas por la Ley española de protección de datos. En base a estas instrucciones de la Diócesis, los investigadores tenemos prohibida la consulta y/o divulgación de datos con una antigüedad menor de 100 años, cuya procedencia sea de fondos eclesiásticos.

En esta última fecha, 1915, el municipio contaba con menos de 3000 vecinos. Hoy en día la cifra se ha quintuplicado.





CUARTO
El municipio de Santa Úrsula.


Manuel Rodríguez Mesa, en su conocido trabajo Historia de Santa Úrsula, expone que fue la existencia de la iglesia bajo la advocación de Santa Úrsula la que, por extensión dio nombre al pueblo. Y así sucedió. 


Las primeras referencias a un núcleo poblacional en este lugar en el siglo XVI las encontramos en los documentos de los escribanos de diferentes formas: Sentejo, Acentejo, Cuesta de Sentejo y La Corujera. 

Voy a exponerles varios documentos en una secuencia cronológica de tal modo que comprobaremos cómo se va cambiando la forma de referirse al núcleo poblacional.



1.- Venta de Francisco Galván a Francisco Hernández, vecino de Sentejo, ante Bernardino Justiniano, el 7 de noviembre de 1564, de la siguiente propiedad: “..que vendo realmente ahora y para siempre jamás a vos Francisco Hernández vecino de Sentejo que es en esta dicha isla un pedazo de tierra de pan sembrar que es en el término de Sentejo del camino arriba, que hube y me pertenece por herencia de Francisco González, mi padre difunto que Dios haya, en que hay 8 fanegas y 3 almudes de tierra de medida de cordel, que vos e medido e amojonado y entregado, que lindan de una parte con tierras de Luis de Betancor y sus hijos, y de la otra parte con tierras de los herederos de Diego de León, y por abajo el Camino Real que va a La Orotava, y por arriba unas toscas …”.






2.- En el testamento de Gracia Luis, mujer de Antonio Hernández, otorgado el 15 de agosto 1584, ante el escribano de La Orotava José Hernández, al hacer referencia a sus bienes y a lo dado a sus hijos dice: “Item declaro que durante el dicho matrimonio con Antonio Hernández hubimos y procreamos por nuestros hijos legítimos a Juan Luis y a Luisa Hernández, mujer de Blas Hernández, a los cuales les he dado de voluntad, y al dicho Juan Luis, cuando casó con María Morena, hija de Juan González, le dimos para ayuda del casamiento la mitad de unas tierras que tenemos en Acentejo y tres botas de mosto puestas en dicho lugar, y más seis reses porcunas hembras y en dineros de contado 10 doblas, y a la dicha Luisa Hernández, mujer del dicho Blas Hernández, así mismo los bienes que parecerán por una escritura que pasó ante Domingo Hernández, escribano público que fue del dicho lugar (La Orotava) a la cual me refiero, lo cual todo pasó y es así y lo declaro por ser así la verdad” 

Y más adelante sigue: “Item declaro que tengo por mis bienes una suerte de tierras en la cuesta de Sentejo, linde con otra suerte de tierras que yo y el dicho mi marido dimos en donación al dicho Juan Luis, nuestro hijo según va declarado en este testamento y más tengo por mis bienes unos cercados de tierra en el término de Montijos en los cuales habrá medio cahiz de tierra poco mas o menos”.



3.- Malgarida Díaz, mujer de Nicolás García, hija de Juan Díaz y Catalina López, hizo testamento el 4 de febrero de 1588, ante José Hernández, y dice que cuando se casó recibió en dote lo siguiente: “Item declaro que tenemos por nuestros bienes un pedazo de viña que me dieron mis padres en la cuesta de Asentejo…” .

Y sigue: “Item declaro que el dicho mi marido tiene sembrado en la dicha tierra que los dichos mis padres nos dieron una sementera de medias que el dicho mi marido hizo con Pedro Francisco vecino de La Corujera”. 

El primer núcleo poblacional que se cita, como vimos en este último documento, ya en la segunda mitad del siglo XVI, es el de La Corujera, que daba nombre al incipiente núcleo de población que iba surgiendo, como comprobamos en otros documentos como los que siguen.




4.- Álvaro Pérez, marido en primeras nupcias de María González, y en segundas de Ana de Melo, el 26 de abril de 1605 ante Roque Suárez, otorgó su testamento, que comienza así: “En el nombre de Dios nuestro Señor y en el de su bendita Madre la Virgen María amén, sepan cuantos esta carta de testamento vieren, como yo, Álvaro Pérez, vecino que soy de Asentejo, en La Corujera, término del lugar de La Orotava, estando enfermo del cuerpo e sano de la voluntad en mi seso e juicio e entendimiento a lo que parece tal cual Dios nuestro Señor tuvo y plugo por bien de me dar, creyendo como creo bien firmemente en el misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo e Espíritu Santo, tres personas e un solo Dios verdadero, y en todo aquello que tiene y cree y confiesa la Santa Madre Iglesia Católica Romana y en todo aquello que tiene y cree y confirma, deseando poner mi anima en carrera de salvación digo y conozco esta escritura que hago e ordeno este mi testamento y las mandas en él contenidas en la forma y manera siguiente. Primeramente mando m ánima a Dios, nuestro Señor, que la crió y redimió por su preciosa sangre y el cuerpo a la tierra de donde fue formado, que a ella sea reducido. Item cuando finamiento de mi acaeciere mando que mi cuerpo sea sepultado en la iglesia de nuestra Señora de la Victoria, de este término….”. 



En este documento no se nombra Santa Úrsula, ni en las mandas que el testador relaciona figura cantidad alguna para iglesia o ermita en el lugar. Deja escrito que quiere ser enterrado en la iglesia de Nuestra Señora de La Victoria, que estaba erigida desde el siglo anterior, por ser la más próxima a su residencia.


5.- Inés Pérez, mujer de Juan Fernández e hija de Alejos Pérez e Isabel Hernández, hace testamento el 18 de junio de 1605 ante Nicolás de Cala, en La Orotava. Después de las fórmulas de fe de rigor dice: “En el nombre de Dios amén, sepan cuantos esta carta vieren como yo Inés Pérez, mujer de Juan Fernández, vecinos que somos en Asentejo, término de este lugar del Orotava de esta isla de Tenerife…”. Sigue más adelante: “Item mando que cuando el fallecimiento de mi acaeciere mi cuerpo sea enterrado en la iglesia de nuestra Señora de La Victoria, en la sepultura que allí tengo”.


Después cita los bienes que le dieron sus padres en dote cuando se casó en la forma siguiente:
... nos dio una suerte de tierras e un pedazo de viña que es en el dicho término de Asentejo que hoy dicho día poseemos y es notoria y conocida, los cuales bienes nos dio con cargo de 20 reales y una gallina de tributo perpetuo que se paga en cada año a los herederos de Juan Ramírez y a Pedro Rodríguez, yerno de Calzadila, por el día de Santiago de cada un año y declaro no le debemos pagas corridas algunas, así lo declaro”.


6.-Ante el escribano Roque Suárez, el 27 de enero de 1606, se procede a la partición de la herencia de Francisco Ravelo e Isabel Afonso. Entre otras propiedades mencionan la siguiente:
Item la viña que tenemos que esta en la Cuesta de Asentejo que linda con viña de los herederos de Pedro Gil por un lado y por otro herederos de Pedro Afonso Morillo…”   


Y más adelante sigue:
Item un cercado de 15 almudes de tierra, poco más o menos, linda con el camino que va a La Corujera, y por un lado con tierras de Juan Luis Pocavianda, y por la cabezada, tierras del dicho Baltasar Ravelo...”.



7.- Juan Quevedo y María Francisca casaron en 1606 en la parroquia de La Victoria y recibieron carta de dote ante Roque Suárez, el 11 de marzo de1606, que viene expresada en los siguientes términos: “En el nombre de Dios amén, sepan cuantos esta carta vieren como yo Juan Ravelo, vecino de Asentejo, digo que por cuanto al servicio de Dios y de su bendita Madre la Virgen María está tratado que Juan Quevedo, hijo de Domingos Afonso y María González, haya de casar y case con la bendición de la Santa Madre Iglesia, con María Francisca, hija de Pedro Hernández y Juana Francisca, difuntos, sobrina que es de Catalina Pérez, mi mujer, y porque la dicha María Francisca es tal sobrina de la dicha mi mujer y porque la he criado desde muy poca edad …


Le dan por bienes dotales y caudal, entre otros bienes, lo que sigue:

….un pedazo de tierra en Asentejo, en La Corujera, de las tierras que allí tengo, en un cercado donde vivo, que linda con una pared que va de alto abajo, que linda con tierras mías, y por arriba con tierras asimismo mías, y por abajo con el camino viejo de los guanches, y por otro con tierras de Gaspar González. Este pedazo de tierra ha de llegar a la pared por la cabezada que viene de las tierras del dicho Gaspar González, a la esquina de la pared de cerca de las tierras que tenemos señaladas y amojonado en presencia de Alonso Pérez, vecino de Sentejo, con cargo de tributo que por rata le perteneciera pagar a Blas de Céspedes, de tributo que le pago de mas tierras que allí tengo, a pagar por Pascua de Navidad de cada un año ….


8.- En la dote de Catalina Martín para casar con Domingos Martín, el 12 de octubre de 1606 ante Roque Suárez, encontramos también las mismas referencias geográficas:

En el nombre de Dios nuestro Señor amén, sepan quienes esta carta vieren como yo Baltasar Martín, vecino de Sentejo, por cuanto al tiempo que se trate de casar a mi hija Catalina Martín, e hija legítima de Elena Pérez, mi mujer, con Domingos Martín, hijo de Juan Martín del Rosario y Luisa Sánchez…”.

Sigue más adelante:
Primeramente, les doy una suerte de tierras en la haya del camino viejo de los guanches arriba, según y como la tiene señalada y dividida, que es en La Corujera, lindando con tierras de Pedro Rodríguez por un lado, por otro con tierras de los herederos de Alejo Pérez, por el otro la cumbre, y por abajo el dicho camino de los guanches. También les doy un pedazo de tierras que era de las de Miguel, a tributo, y en el que planté viña, que ya tiene señalado y dividido, que es en Sentejo, lindando por una parte con tierras de Antonio Blas, por otro con el camino que va a Las Toscas, por abajo con tierras que me quedan con cargo a un tributo a los herederos de Blas Miguel…”.

En estos ocho documentos comprobamos como el primer núcleo poblacional del municipio era La Corujera. En otros casos se referían a Sentejo o Acentejo, aún cuando todos ellos eran vecinos de lo que es hoy el municipio de Santa Úrsula, aunque es muy importante aclarar en este momento que aún no se había producido la fundación de la iglesia de Santa Úrsula, hecho que sucederá en 1612. En los siguientes documentos, algunos años después, veremos cómo se va introduciendo el nombre de Santa Úrsula, aunque aún siguen vigentes los anteriores, y cuando se habla de Santa Úrsula, en ocasiones se aclara que es en Sentejo.


9.- En 3 de octubre de 1617 ante Roque Suárez, tenemos un documento de reconocimiento que hace Simón Pérez y comienza del modo siguiente:
Sepan cuantos esta carta vieren como yo Simón Pérez, yerno de Juan Fernández, vecino que soy de Asentejo a Santa Úrsula, por si y como hijo de Alejo Pérez e Isabel Hernández, difuntos, y por los demás mis hermanos y cuñados, por quien presto voz y caución …


10.- En la carta de dote de Marta de Cortés para casar con Jorge Luis, hijo de Domingo Luis y María González, vecinos de La Orotava, el 1 de septiembre de 1618, ante Roque Suárez, sólo se hace referencia a Santa Úrsula: “En el nombre de Dios y para su servicio amén, sepan cuantos esta carta vieren como nos Amador Pérez, yerno de Sebastián Rodríguez, vecino de San Juan de la Rambla, e hijo de Alejo Pérez e Isabel Hernández, vecinos que fueron de Santa Úrsula, y Ana de Cortés, su legítima mujer, e hija del dicho Sebastián Rodríguez, vecinos que somos al presente de este término de Santa Úrsula”.
La carta va firmada por el capitán Amador Pérez, padre de la novia, y uno de los primeros grandes benefactores de la parroquia, como se relata en el libro.


11.- Ante Juan González de Franquis, el 11 de febrero de 1629, Catalina García otorgó su testamento que se inicia de esta forma:
En el nombre de Dios y para su santo servicio sepan cuantos esta carta de testamento vieren como yo Catalina García, viuda de Pedro González, vecina en Santa Úrsula término del lugar de La Orotava...”.

Hacia la mitad del siglo XVII, el nombre de Santa Úrsula figura como entidad propia y su uso se generaliza.

 12.- En escritura de compraventa ante Cristóbal Guillén del Castillo, el 24 de agosto de 1643, en La Laguna, la única referencia es ya Santa Úrsula, como vemos:
Digo yo Manuel Pérez, vecino de Santa Úrsula, que vendo a Marcos Pérez, mi hijo, un pedazo de tierra de dos fanegas poco más o menos, y unas casas de morada que están en donde llaman El Lomo, lindando por la parte de abajo con tierras de los herederos de Juan Pérez, por la otra parte con los herederos de Simón Pérez, y por el otro lado con el Camino Real, por el precio de 600 reales, los cuales he recibido, y a condición de pagar en cada año el tributo que le tocare por el dicho pedazo de tierra, que se paga una fanega y siete celemines y una cuartilla de trigo al comisario Mateo Viña de Vergara, vecino de La Orotava, y que este papel lo hago porque si Dios me llevare, como somos mortales, que valga por escritura y que se la herede, y son testigos de ello el Alcalde Luis Hernández Navarro, Andrés Luis Marrero, Manuel Pérez, Manuel Moreno, Nicolás Moreno, y a su ruego lo firmó un testigo por no saber firmar el dicho”.
Siguen las firmas del Alcalde Luis Hernández Navarro y de Andrés Luis Marrero, junto a la del escribano.


13.- Gaspar Yanes y María Alonso, marido y mujer, otorgaron su testamento ante testigos el 15 de agosto de 1650, protocolizado dos años más tarde ante Diego de Paz en La Orotava. En lo tocante a sus sepulturas mandan lo siguiente “Item decimos y declaramos que cuando Dios Nuestro Señor fuere servido llevarnos de esta presente vida nuestros cuerpos sean sepultados en la iglesia de la Señora Santa Úrsula en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, así lo declaramos”.
Y el documento finaliza de esta forma:
…yo el dicho Gaspar Yanes lo firmé de mi nombre, y porque yo la dicha Ana García no se firmar rogué a un testigo firme esta por mi, a todo lo cual fueron testigos Domingo González, Juan González Enriscado, Luis Pérez, Juan González Perdomo y Juan González de la Fuente, vecinos todos de este dicho lugar, que es hecho en Santa Úrsula en 15 días del mes de agosto de 1650 años” .
Siguen las firmas del testante y testigos.


14.- Catalina Rodríguez, vecina de Santa Úrsula, otorgó su testamento ante José Hurtado de Mendoza, el 10 de enero de 1669, y el documento comienza así:
En el nombre de Dios amén, notorio y manifiesto sea a todos los que la presente vieren como yo Catalina Rodríguez, vecina del lugar de Santa Úrsula, en esta isla de Tenerife, al presente en esta villa de La Orotava, estando como estoy, enferma en una cama, enferma del cuerpo y sana de la voluntad, en mi juicio y entendimiento natural tal cual Dios Nuestro Señor fue servido de me dar…”.

Sirvan de ejemplo estos documentos citados para comprobar cómo el núcleo primitivo de La Corujera fue poco a poco perdiendo preponderancia en favor del asentamiento que se iba formado en los alrededores de la Iglesia y Parroquia de Santa Úrsula, de tal forma que a partir de mediados del siglo XVII fue la principal referencia del actual municipio.

En cualquier caso, no será sino hasta poco después de la Constitución de Cádiz, del 19 de marzo de 1812, cuando se constituyó el municipio de Santa Úrsula, como ocurrió con otros muchos de los actuales municipios españoles.


QUINTO
El fondo parroquial. Número de matrimonios celebrados desde 1614 hasta 1915 y comparativa con otras parroquias.



En los primeros años del presente siglo el fondo parroquial se trasladó a su actual ubicación en el Archivo Histórico Diocesano de La Laguna, donde se custodia en unas condiciones óptimas de conservación y con posibilidad de su consulta y estudio.

Destacamos del fondo parroquial, entre otra documentación que nos ha aportado la mayor parte de la información, los libros sacramentales, es decir, bautismos, matrimonios y defunciones, luego los expedientes matrimoniales, las dispensas matrimoniales, los libros de fábrica y los libros de testamentos y mandas. Forman estos últimos 1038 documentos de últimas voluntades. Téngase en cuenta que el municipio en el período objeto de estudio carecía de un escribano con residencia en el mismo, por lo que las personas que en el pasado querían otorgar su testamento debían, o bien desplazarse hasta el municipio más próximo con oficio de escribanía, La Orotava, o bien que el escribano acudiera a sus viviendas, ambas cosas requerían desplazamientos, en ocasiones penosos, o existía urgencia para otorgar la última voluntad en aquellos casos de enfermedades, accidentes o dolencias en los que se esperaba una muerte cercana. Por todo ello, en muchas ocasiones se otorgaba testamento ante testigos, que era lo más usual, depositándose en la parroquia para posteriormente llevarlos al escribano con el fin de protocolizarlos. Algunas de las personas que testaban lo hacían con motivo de algún viaje fuera de la isla, especialmente aquellos que tenían pensado embarcar para América, ante el riesgo de perecer en un naufragio. 

Los lazos que se establecieron con América fueron muy grandes. En este sentido, en los testamentos estudiados hemos encontrado que:

-      entre los que mencionan que tienen algún hijo o cónyuge en Indias (hasta finales del siglo XVIII se mantuvo esta denominación para referirse a América) hay 68;
-          los que declaran tener familia en América son 23;
-          los que dicen tener familiares en La Habana son 65;
-          los que los tienen en Cuba son 33;
-          y los testantes que dicen tenerlos en Caracas son 10.

Tenemos un total de 199 testantes que en sus últimas voluntades quieren hacer mención a los familiares que tienen en América.


En cuanto a los libros de matrimonios del fondo parroquial, hemos extractado los 9 primeros. Se hallan en buen estado de conservación, por lo general, y las partidas contienen los datos fundamentales para la investigación genealógica, por lo general. Téngase en cuenta que durante gran parte del siglo XVII era una práctica muy extendida no citar los nombres de los padres de los contrayentes en las partidas matrimoniales, lo cual genera una dificultad añadida a la hora de elaborar una genealogía. No es el caso de esta parroquia de Santa Úrsula, donde los párrocos que la sirvieron generalmente cumplimentaron este extremo en las partidas matrimoniales, salvo en contados casos.

Sin embargo, hemos de reflejar que los folios en que se encontraban las partidas de los matrimonios celebrados en esta parroquia entre 1807 y 1815 se perdieron. Esta laguna la hemos suplido a partir de los bautizos celebrados en ese período, para, de esa forma, hacernos una idea de quiénes pudieron contraer matrimonio en esos años.

En la etapa que tratamos, de 1614 a 1915, se celebraron en esta parroquia un total de 2524 matrimonios. Al número anterior podríamos añadir los más de 50 matrimonios que suponemos se celebraron en el período 1807-1815, en folios hoy perdidos. En total la cifra de casamientos rondaría los 2600.Los lazos que se establecieron con América fueron muy grandes. En este sentido, en los testamentos estudiados hemos encontrado que:


-      entre los que mencionan que tienen algún hijo o cónyuge en Indias (hasta finales del siglo XVIII se mantuvo esta denominación para referirse a América) hay 68;
-          los que declaran tener familia en América son 23;
-          los que dicen tener familiares en La Habana son 65;
-          los que los tienen en Cuba son 33;
-          y los testantes que dicen tenerlos en Caracas son 10.

Tenemos un total de 199 testantes que en sus últimas voluntades quieren hacer mención a los familiares que tienen en América.

En cuanto a los libros de matrimonios del fondo parroquial, hemos extractado los 9 primeros. Se hallan en buen estado de conservación, por lo general, y las partidas contienen los datos fundamentales para la investigación genealógica, por lo general. Téngase en cuenta que durante gran parte del siglo XVII era una práctica muy extendida no citar los nombres de los padres de los contrayentes en las partidas matrimoniales, lo cual genera una dificultad añadida a la hora de elaborar una genealogía. No es el caso de esta parroquia de Santa Úrsula, donde los párrocos que la sirvieron generalmente cumplimentaron este extremo en las partidas matrimoniales, salvo en contados casos.

Sin embargo, hemos de reflejar que los folios en que se encontraban las partidas de los matrimonios celebrados en esta parroquia entre 1807 y 1815 se perdieron. Esta laguna la hemos suplido a partir de los bautizos celebrados en ese período, para, de esa forma, hacernos una idea de quiénes pudieron contraer matrimonio en esos años.


En la etapa que tratamos, de 1614 a 1915, se celebraron en esta parroquia un total de 2524 matrimonios. Al número anterior podríamos añadir los más de 50 matrimonios que suponemos se celebraron en el período 1807-1815, en folios hoy perdidos. En total la cifra de casamientos rondaría los 2600.

Comparativa con otras parroquias cercanas:

Si queremos hacer una comparación entre municipios cercanos en cuanto al número de matrimonios celebrados en sus parroquias desde que se constituyeron hasta el año 1900, obtendremos el siguiente resultado que hemos plasmado en la siguiente gráfica.

TABLA COMPARATIVA ENTRE DIFERENTES PARROQUIAS SEGÚN EL NÚMERO DE CASAMIENTOS CELEBRADOS EN ELLAS DESDE SU INICIO HASTA EL AÑO 1900[2].



La Matanza, El Salvador, 2500 casamientos entre 1625 y 1920. Hasta 1900 son 2200.

El Sauzal, San Pedro, 2500 entre 1565 y 1920. Hasta 1900 son 2200 matrimonios.

Santa Úrsula celebró 2300 casamientos hasta el año 1900.

San Juan de la Rambla, San Juan Bautista, 2500 casamientos entre 1568 y 1900.

La Victoria, La Encarnación, 3350 matrimonios entre 1591 y 1914. Hasta 1900 son 3100.

Puerto de la Cruz, La Peña de Francia, 6800 casamientos entre 1631 y 1914. Hasta 1900 son 6200.

Tacoronte, Santa Catalina Mártir, 6850 casamientos entre 1604 y 1911. Hasta 1900 son 6300.

Los Realejos, sumadas las dos parroquias, hasta 1900 son 9300 matrimonios.
·        Realejo Alto, Santiago Apóstol, 5.550 matrimonios entre 1569 y 1911. Hasta  1900 son 5100.
·        Realejo Bajo, La Concepción, 4500 matrimonios entre 1583 y 1912. Hasta 1900 son 4200.

La Orotava, sumadas las dos parroquias, 14100 casamientos hasta 1900.
·     Parroquia de La Concepción, 8000 casamientos entre 1568 y 1850: 9500 hasta 1900.
·   Parroquia de San Juan Bautista, 4400 casamientos entre 1681 y 1894: 4600 hasta 1900.

Sin embargo, si observamos los casamientos habidos durante el siglo XVII en las tres parroquias de la comarca de Acentejo, vemos un desarrollo similar, desde el punto de vista cuantitativo.

En el siguiente cuadro podremos comparar las tres parroquias:



Origen de las personas que casaron en Santa Úrsula.





SEXTO
Personajes y/o familias relevantes de la Historia de Santa Úrsula.

Utilizando como fuente el Nobiliario de Canarias, la obra más importante de genealogía realizada jamás en Canarias e incluso en España, del autor canario Francisco Fernández Bethencourt, maestro de genealogistas, encontramos que en los siglos XVI y XVIII se asentaban en Santa Úrsula dos familias que podemos destacar entre las más destacadas de Tenerife por su situación social y económica, llegando varios de sus miembros a ostentar relevantes cargos en diferentes ámbitos: civil, militar, eclesiástico. 

Familia Peraza de Ayala[3].


Quiere el autor del Nobiliario poner el origen remoto de la Casa Peraza en el Conde Gutierre Gutiérrez de Peraza, en el siglo noveno en la España peninsular, aunque su implantación en Canarias nos llega por varias vías. Las dos ramas que explica el autor son, primeramente, la formada por los descendientes del matrimonio formado por don Diego García de Herrera y Ayala y doña Inés Peraza, cuyo enlace originará los apellidos Peraza de Ayala que llevarán durante varias generaciones los Condes de La Gomera, y la segunda rama, la Casa Peraza de Ayala que se instala en San Cristóbal de La Laguna, que ya durante el siglo XVII ostentaban Capitanías de la Gente de Guerra de Tenerife, Regidurías Perpetuas, así como importantes Patronatos y Mayorazgos.

En el Nobiliario de Canarias se indica que Pedro Peraza de Ayala y Meneses fue hijo del cuarto Jefe de la Casa Peraza de Ayala, don Francisco Hernández de Romera y de doña María Peraza de Ayala.

Pues bien, encontramos que el 14 de noviembre de 1644, en Santa Úrsula, casó el nombrado Pedro Peraza de Ayala, hijo de Francisco Hernández y María Peraza de Ayala, con María Ana Riveros, hija de Juan González y Catalina del Álamo[4]. Como dato curioso cabe señalar que la inscripción de este matrimonio no se halla en los libros de matrimonios, como sería obvio, sino que la partida se encuentra en el fol. 119v del libro primero de bautismos de la parroquia. Hijos del presente matrimonio que casaron en la parroquia de Santa Úrsula fueron los siguientes:

·         María Peraza de Ayala, que casó en 1665 con Juan Francisco Báez, hijo de Juan Pérez Báez y Catalina García, vecinos de La Victoria.
·        Sebastián Peraza de Ayala, que casó en 1674 con María Francisca del Castillo, viuda deJuan Rodríguez, e hija de Bartolomé Hernández Tijarafe y Ana Francisca, vecinos de Santa Úrsula.
·       Catalina Peraza de Ayala, que casó en 1679 con Juan García Calzadilla, hijo de Alejo Pérez Llanos y María Ana Báez.

Por el testamento de María Ana Riveros, esposa de Pedro Peraza de Ayala, otorgado en 1677 (número 154 del libro tercero de testamentos de la parroquia), conocemos que además de los citados fue hijo Pedro Peraza de Ayala.

Familia Calzadilla, Casa Cullen[5]


El origen de los Calzadilla quiere el autor del Nobiliario significarlo en Alonso García de Albúfar, más conocido como Alonso García Calzadilla por ser natural de la villa de Calzadilla de los Barros en Extremadura, el cual vino a poblar Tenerife en 1504 y fue casado con Leonor Martín del Cabo, de quienes proceden los Marqueses de Santa Lucía, los de Villafuerte, los de la Fuente de Las Palmas, los Marqueses de La Florida, los de La Candia o los de El Sauzal. Uno de lo hijos del matrimonio citado fue Juan García Calzadilla que casó con doña Lucía López y se establecieron en Santa Úrsula.

De los citados Juan García Calzadilla y Lucía López, procede entre otros, el siguiente:

Juan García Calzadilla que casó en La Orotava en 1680 con Cecilia Afonso, hija de Francisco Afonso y Simona González.

De este matrimonio proceden los siguientes:
·         Pedro García Calzadilla, el cual casó en La Victoria en 1611 con Isabel Hernández, hija de Juan Fernández e Inés Pérez.
·    Simona García, que casó en La Orotava en 1617 con Baltasar Pérez, hijo de Pedro González y María Pérez.
·      Lázaro García, el cual casó en Santa Úrsula en 1621 con Ana Ravelo, hija de Miguel Ravelo y Beatriz Hernández.
·       Ana García, que casó en Santa Úrsula en 1627 con Salvador Fernández, hijo de Juan Fernández de los Zarzales e Inés Pérez.
·         Francisco García, alférez, casado en Santa Úrsula en 1628 con María del Cristo, hija de Bartolomé Hernández Tijarafe y Ginebra de Blas.

Por el testamento de Juan García Calzadilla, padre los anteriores, otorgado en La Orotava ante Francisco Bienvenido, 1634, fol. 257, conocemos que, además de los citados, fueron hijos Luisa García e Inés García.

Entre ambas familias, los Peraza de Ayala y los Calzadilla, se establecieron vínculos matrimoniales, como el que hemos visto de Catalina Peraza de Ayala con Juan García Calzadilla, o la unión celebrada en Santa Úrsula en 1677 entre Diego Hernández Calzadilla, hijo de Gaspar Yanes y María Luis, con María Peraza de Ayala, hija del capitán Francisco Peraza de Ayala y Juana Pérez de Guzmán, vecinos en La Victoria, siendo este capitán hermano del anteriormente citado Pedro Peraza de Ayala.



SÉPTIMO
Nombres de pila y apellidos que nos encontramos con mayor frecuencia en Santa Úrsula en el período estudiado.

Nombres de pila.



En las cifras siguientes, redondeadas a la decena, se contemplan los nombres de todas las personas principales que figuran en la partida: contrayentes y sus padres.

Mujer.

María, 3.300.   Francisca, 930.  Josefa, 710.  Antonia, 550.   Juana, 410.     
Catalina, 410.  Úrsula, 400.  Dominga, 330.  Isabel, 300.  Agustina, 210.
Rosario, 150.  Bárbara, 120.  Jerónima, 100.  Ángela, 100  Carmen, 90.
Tomasa, 80.   Luisa, 70.    Petra, 60.       Candelaria, 60.


Hombre.

Juan, 1.300.  Domingo, 1.060. José, 1.000. Francisco, 890. Antonio, 800.
Pedro, 580.  Salvador, 320.  Manuel, 320   Diego, 260.   Lorenzo, 220. 
Felipe, 180.  Miguel, 160.  Agustín, 150.  Jerónimo, 140.  Tomás, 130.   
Bartolomé, 130. Andrés, 130  Gaspar, 110.  Sebastián, 100.  Marcos, 90.
Mateo, 90.     Nicolás, 70.     Blas, 60.  Baltasar, 60.


Apellidos.


La forma de poner los apellidos en España en la actualidad arranca con la creación del Registro Civil en 1870. Con esa Ley se fijó el que cada persona llevara en primer lugar el primer apellido paterno y en segundo lugar el primer apellido materno. Anteriormente no era así, y la asignación de los apellidos obedecía a diferentes peculiaridades:

-          personas con un solo apellido, ya sea el de la madre o del padre (antes del S. XIX era lo normal),
-    añadir al nombre de pila el nombre de la madre o del padre (Luisa Francisca, probablemente hija de una Francisca, o Juan Amador, probablemente hijo de un Amador),
-          llevar el apellido de alguno de los abuelos aunque sus padres no lo llevaran,
-          usar el apellido del padrino,
-          el del amo o ama en el caso de esclavos, etc.

Hemos de tener en cuenta que el origen de los apellidos obedece, al menos, a alguna de las circunstancias siguientes, que, aunque existen otras, son las más extendidas:


a.- Apellidos de origen patronímico. Son los más abundantes.

Entre ellos podemos encontrar el nombre del padre o de la madre directamente tomado como apellido, o en otros casos con la terminación -Z o –EZ, típica en Castilla.

Entre los primeros tenemos, a modo de ejemplo, Francisco, Luis, Juan o Tomás, que pueden ser nombres y también apellidos.

Entre los segundos citaremos Pérez, Rodríguez, Hernández o Martínez, los cuales hacen referencia al primer progenitor que dio origen a estos apellidos (Pero, Rodrigo, Hernando o Martín).


b.- Apellidos de origen toponímico.

Son aquellos que denotan la procedencia de la primera persona que lo usó y transmitió. Muy conocidos son los siguientes:

Madrid, Zamora, Trujillo, Cáceres, Valladolid, Calzadilla, Cuenca, Valladares, Lugo, León, Jaén, Canario, Aragonés, Gallego, Sevillano, Catalán, Francés, Alemán, Inglés. La gran presencia portuguesa en Canarias se ve reflejada en la existencia de ciertos apellidos que son nombres de ciudades y lugares de Portugal. Relativamente frecuentes en Santa Úrsula son Chávez o Chaves, Débora o Évora, y Valladares.

Entre estos también podemos incluir aquellos que surgen como referencia a algún accidente físico o algún lugar relevante de donde se era originario:

Del Río, del Cabo, del Pino, de la Fuente, de la Torre, del Monte, de la Sierra, del Pozo.


c.- Apellidos ligados a una actividad profesional.

Era usual en los primeros tiempos en que se comenzó a extender el uso de los apellidos que la profesión o actividad laboral de los individuos fuera una opción bastante socorrida. Entre estos encontramos los siguientes:

Carpintero, Zapatero, Verdugo, Capitán, Soldado, Maestre, Barbero, Escribano, Tornero, Pintor, Marino, Pescador, Regidor, Fraile, Monje, Pastor, Herrero.


d.- Apellidos que obedecen a un rasgo físico o de la personalidad.

 Aquí son relativamente comunes los siguientes:

Rubio, Moreno, Delgado, Cabeza, Valiente, Bueno, Bello, Feo, Bravo, Manso, Cortés, Grande o Chico.


f.- Apellidos extranjeros que se adaptaron a la lengua castellana.

Entre estos últimos podemos encontrar los siguientes:

Farrais o Farrás, bastante presente en Santa Úrsula, que proceden del portugués Ferraz; Baulén o Perdomo, procedentes de las voces francesas Bolen o Proudhomme; o los Clerque o Esmite, que se originaron a partir de las voces inglesas Clark o Smith.

Para que puedan observar el caos, desde nuestra óptica, que había antes de la creación del Registro Civil, vamos a ilustrarlo con tres ejemplos que se dieron en Santa Úrsula en el pasado. Observaremos tres testamentos de vecinos de Santa Úrsula, dos son de mujeres y uno de un hombre, todos del siglo XVII, y nos detendremos en la parte en que nombran sus matrimonios y los hijos que tuvieron:

1.- Inés Pérez testó en La Orotava ante Alonso Viera el 5 de julio de 1655, y cita los hijos habidos de su matrimonio en la forma siguiente: Item declaro que yo fui casada en haz de la Santa Madre Iglesia con el dicho Pedro Báez, y de nuestro matrimonio tenemos por nuestros hijos legítimos a Juan Antonio, a Miguel Pérez, al capitán Manuel de la Cruz, al alférez Asencio Báez, a María Ana mujer de Alejo Pérez, y a Emerenciana de la Cruz, todos los cuales son al presente vivos, así lo declaro".

2.- Ana García, viuda, otorgó su testamento el 10 de diciembre de 1669 en La Orotava ante Jerónimo Hurtado de Mendoza: Item digo y declaro que yo fui casada y velada en orden de la Santa Madre Iglesia con Salvador Hernández que hoy es difunto, y de nuestro matrimonio hubimos por nuestros hijos legítimos a Francisco Hernández, a Inés Pérez mujer de Juan Hernández, a Alejo Pérez, que hoy viven, y a Manuel García ya difunto, así lo declaro".

3.- Domingo Yanes testó en La Orotava ante Sebastián Betancur el 23 de febrero de 1687. Al citar sus dos casamientos e hijos lo hace de la siguiente forma: Item fui casado y velado con mi mujer Marta Francisca que esté en gloria, y durante nuestro matrimonio tuvimos por nuestros hijos legítimos a María Alonso, Catalina Pérez, Victoria Francisca y Dominga Francisca mis hijos legítimos... y más adelante dice: Item declaro que fui casado y velado y durante el santo matrimonio con mi mujer Juana Domínguez segunda vez... y como lo manda la Santa Madre Iglesia y durante nuestro matrimonio hubimos por nuestros hijos legítimos a Jacinto Pérez, a Juana Domínguez y a Francisco Pérez, nuestros hijos legítimos...".

En Santa Úrsula, para el período estudiado, hemos contabilizado los siguientes apellidos con expresión del número de veces que aparece. En las cifras siguientes, redondeadas a la decena, se contemplan los apellidos de todas las personas principales que figuran en las partidas, contrayentes y sus padres:




Pérez, 2300. González, 2100. García, 1600. Hernández, 1200. 


Rodríguez, 950. Martín, 860. Gutiérrez, 540. Castillo o Castilla, 460 

Díaz, 430. León, 400. Cruz o de la Cruz, 350 Ara o Lara, 320. 

Mesa, 300. Calzadilla, 290. Acosta o Costa, 290. Afonso, 280. 

Gómez, 280. Ruiz, 270. Guzmán, 260. Yanes, 260.

Correa, 250. Peraza, 230. Fernández, 200. Ravelo, 200. 

Alonso, 180. Pacheco, 170. Castro, 160. Suárez, 150. 

Izquierdo, 140. López, 130. Estévez, 120. Luis, 120. 

Abreu, 120. Álvarez, 100. Medina, 90. Delgado, 90. 

Báez, 80. Morales, 80. Sarabia, 70. Guillama, 70. 

Noda, 70. Domínguez, 70. Perdomo, 60. Farrais o Farrás, 60.

Peña, 60. Tabares, 60. Yumar, 60. Regalado, 60. 

Valladares, 50. Baute, 50. Padrón, 50. Núñez, 50.

Monje, 50. Arbelo, 40. Álamo, 40. Cabrera, 40. 

Sánchez, 30. Perera, 30. Marrero, 30. Escobar, 30. 

Ramos, 30 Velásquez, 30. Barroso, 30. Carrillo, 20. 

Flores, 20 Barbuzano, 20. Cortés, 20. Padilla, 20. 

Torre o Torres, 20. Oliva, 20. Betancor, 20. Barrios, 20. 

Sanabria, 20 Donis, 20.



[1]Libro de fábrica de la parroquia de Santa Úrsula, signatura 38-2-70 (AHDLL).
[2] Las cifras se han redondeado a la centena.
[3]Ff. 187 y ss. del tomo tercero del Nobiliario de Canarias.
[4] Tuvieron dote otorgada ante J. González de Franquis, 1644, fol. 747 (AHPSCT). En la misma se indica que el contrayente y sus padres son vecinos de La Victoria. La contrayente testó el 26 de junio de 1677, número 154 del libro tercero de testamentos de la parroquia de Santa Úrsula. Declara por hijos a María Peraza, Sebastián Peraza, Catalina Peraza y Pedro Peraza. La madre de la contrayente, hija de Gaspar Ruiz y Justina del Álamo, testó ante B. Hernández Romero, 1661, fol. 189 (AHPSCT), en la que nombra a su marido como Juan González Chau.
[5] Ff. 263 y ss. Tomo IV del Nobiliario de Canarias.

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