martes, 9 de diciembre de 2014

LAS CITAS TESTAMENTARIAS DEL SIGLO XVII EN LA COMARCA DE ACENTEJO

CHARLA IMPARTIDA EN ARONA EL 25 DE OCTUBRE DE 2014, POR SERGIO A. OLIVA LÓPEZ, CON MOTIVO DE LAS V JORNADAS  DE GENEALOGÍA.




El siglo XVII ha venido siendo, en las investigaciones genealógicas, una barrera casi infranqueable en muchos de los estudios que sobre esta materia se han elaborado. El motivo es de sobra conocido: la escasez de datos en las partidas matrimoniales que a lo largo del citado siglo se fueron cumplimentando en las distintas parroquias. Esta parquedad de información no afectó a todas las parroquias por igual, y el caso que nos trae hoy aquí, como veremos más adelante, es indicativo de esto que afirmamos.

La comarca de Acentejo comprende en la actualidad un territorio de unos 65 km cuadrados, que se encuentra al norte de la isla de Tenerife, limitando al norte con el océano Atlántico, al sur con los municipios de Candelaria y Arafo, al este con El Sauzal, y al oeste con La Orotava. Esta comarca se dividió administrativamente en tres municipios, siguiendo la costumbre en esta isla, en franjas más o menos extensas que iban desde la cumbre hasta el mar. 

Estos municipios son:

La Matanza, cuya superficie comprende 14,1 km cuadrados, y con 8.500 habitantes en el año 2013. En este municipio se erigió la iglesia de El Salvador, que adquirió la condición de parroquia en 1625, desgajándose de su matriz, la parroquia de San Pedro, del municipio de El Sauzal.
Los libros de casamiento, al igual que el resto de libros sacramentales, comenzaron el citado año de 1625, habiéndose celebrado durante el siglo XVII 547 matrimonios. La mayor parte de las partidas de casamiento contienen los datos de los padres de los contrayentes, lo que no es habitual.

La Victoria, con una superficie de 18,2 km cuadrados, tiene una población de 9.000 habitantes. Su parroquia, que comenzó como tal en 1591, se denomina de Nuestra Señora de La Encarnación, habiendo sido su matriz la parroquia de Nuestra Señora de La Concepción, en La Orotava. Los libros de matrimonios comienzan en 1591, habiéndose celebrado durante el siglo XVII un total de 591 casamientos. En contraposición a lo que ocurre en la parroquia de La Matanza, la mayor parte de estas partidas no tienen datos algunos, fuera del nombre y apellidos de los contrayentes, situación que se prolonga hasta 1670. Tanto es así, que incluso la condición de viudez de alguno de los contrayentes, no se expresa, a excepción de unos pocos casos.

Santa Úrsula tiene una superficie de 32,59 km cuadrados y tiene una población de 13.500 habitantes. La parroquia, desgajada igualmente de la parroquia matriz de La Concepción de La Orotava, da inicio en 1614. Sus libros de casamientos comenzaron ese mismo año, registrándose un total de 552 casamientos durante el siglo XVII. Los párrocos que sirvieron en esta parroquia pusieron mucho celo en cumplimentar la práctica totalidad de las partidas con sus datos correspondientes, expresando en las mismas los nombres de los padres de los contrayentes (menos de un cuatro por ciento de las partidas no contienen los nombres de los padres de los contrayentes).

 En el siguiente cuadro podremos comparar las tres parroquias.


La Matanza
La Victoria
Santa Úrsula
Año de comienzo
1625
1591
1614
Matrimonios celebrados en el s. XVII
547
591
552
Partidas con solo el nombre de los contrayentes
40
476
20
Partidas con los padres de uno sólo de los contrayentes
9
9
22
Partidas de viudos-as
103
39
60
Partidas de esclavos
2
3
0
Con sólo el nombre del padre del contrayente o de la contrayente
13
4
8

Para suplir esta carencia de datos y poder obtener los nombres de los padres de las personas que contraían matrimonio, generalmente los investigadores recurrimos a las cartas dotales que por regla general los padres de la novia prometían para su casamiento, y que durante el siglo XVII se otorgaron con cierta asiduidad en las escribanías de nuestra isla. El problema es que esta práctica, aunque extendida, no siempre conllevaba un documento notarial que la avalara, y como causas podríamos citar la lejanía del escribano o el coste de elevar a público el documento quedándose en meros acuerdos verbales, o también por la escasa riqueza de las familias.

Centrándonos en el objeto de la presente charla, es conveniente reseñar que la Comarca de Acentejo nunca tuvo oficio de escribanía, por lo que los habitantes que testaron, lo hicieron, en su mayoría, ante testigos y sin presencia de escribano, salvo unos pocos acaudalados que pudieron permitirse el hacer venir al escribano desde La Orotava o desde La Laguna para recoger sus últimas voluntades. Ese hecho, la inexistencia de escribanías, hizo que los testamentos se depositaran en sus parroquias con el objeto de que más adelante se pudieran protocolizar en una escribanía. En su mayor parte, el acto de protocolizarlos, se hizo en los oficios de La Orotava o en los de La Laguna, hoy en día en el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife (AHPSCT). En estos casos un original de los documentos se quedaba en el oficio y otro retornaba a la parroquia, donde fueron custodiados hasta nuestros días formando parte de sus fondos. Hoy en día, los fondos parroquiales de estas tres parroquias, se conservan en el Archivo Histórico Diocesano de La Laguna (AHDLL).

En el siguiente cuadro figuran los testamentos que se conservan en cada uno de los fondos parroquiales.


La Matanza
La Victoria
Santa Úrsula
Testamentos totales s. XVI a s. XIX
1.203
1.578
1.038

Los últimos testamentos conservados en estas parroquias corresponden a la década de los años sesenta del siglo XIX.

A continuación nos detenemos en los testamentos otorgados durante el siglo XVII:


  La Matanza
  La Victoria
  Santa Úrsula
Testamentos otorgados en el s. XVII
234
191
77
Testamentos otorgados por mujeres
122
91
42
Testamentos otorgados por hombres
104
98
27
Testamentos mancomunados
8
2
8


Comenzaremos por precisar la terminología, ayudándonos para ello del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE).

Testamento: esta palabra procede del latín testamentum y viene a significar “declaración que de su última voluntad hace alguien, disponiendo de bienes y de asuntos que le atañen para después de su muerte” y también “documento donde consta de forma legal la voluntad del testador”.

Tipos de testamento.

Testamento abierto: “es el realizado en presencia de testigos o de testigos y escribano”. Cuando se testa ante testigos, el testamento necesita protocolizarse posteriormente por un escribano. En este caso los testigos son sabedores de las disposiciones del mismo.

Testamento cerrado: “es el que se otorga escribiendo o haciendo escribir la persona que testa, su voluntad bajo cubierta sellada, que no puede abrirse sin romperla, y cuyo sobrescrito autorizan el notario y los testigos en la forma prescrita por la ley”. Su contenido sólo es conocido en el momento de la apertura.

Testamento ológrafo: “es el redactado de puño y letra y firmado por el-la testador-a, incluyendo el lugar y la fecha”. Para que tenga validez deberá protocolizar dentro de los cinco años siguientes al fallecimiento (art. 689 del Código Civil).

Testamento mancomunado: “es el que realizan en un mismo documento dos o más personas, generalmente cónyuges, en beneficio recíproco o de un tercero”. El artículo 669 del Código Civil español prohíbe este tipo de testamentos.

Testador-a: es “la persona que hace testamento”. Debe tener la capacidad para hacerlo (el art. 663 del Código Civil dispone que no podrán testar los menores de 14 años o las personas privadas de la razón).

Albacea: “es la persona encargada por el testador de cumplir la última voluntad de éste, según ha manifestado en el documento, custodiando sus bienes y dándoles el destino que corresponda según la herencia”. Lo más usual era designar a dos albaceas.

Testigo: “es la persona que en documentos notariales afirma con el notario el hecho y contenido del otorgamiento”. Según los artículos 681 y 682 del Código Civil, no podrán ser testigos en el testamento los cónyuges o parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, los herederos y legatarios o sus cónyuges, los menores de edad, los ciegos, sordos o mudos, los que han perdido el juicio o los que hablen otro idioma.
En los casos de testamentos abiertos sin presencia de notario, se necesitan cinco testigos si el testador está en peligro de muerte, o tres en casos de epidemia (art. 700 y 701).

Codicilo: “se trata de una cláusula o disposición posterior del testador o testadora que le permite realizar una modificación en el testamento que ha otorgado con anterioridad”. Es un documento que suele ser breve y que desde el punto de vista genealógico, no tiene la importancia del testamento. En ocasiones la persona, después de haber otorgado el testamento, deseaba corregir el mismo en alguno de sus puntos, introducir alguna cláusula, o variar lo dispuesto en el mismo. La siguiente transcripción es un claro ejemplo.

Codicilo de Clara Hernández[1], vecina de La Matanza, en 25 de febrero de 1624. Ante testigos. Protocolado por el escribano Diego Gómez, 1624, fol. 290 y ss.

Digo yo Clara Hernández, viuda de Manuel Hernández, que sea en gloria, vecinos de este lugar de La Matanza, que es verdad que estoy pagada de mi hijo Manuel Hernández, de un pedazo de viña que le vendí, de la cual le hice escritura, y la ha de gozar según dice la escritura, que se la vendí libre de tributo, ni censo alguno, y aunque es verdad que yo y el dicho mi marido habíamos impuesto e hipotecado la viña a una misa que se dijese en cada un año, quiero y es mi voluntad que se cumpla y se imponga en la parte que me queda y digo que doy por buena una memoria de testamento que tengo hecha.
Otrosí digo que toda la sementera que tengo sembrada en mi tierra que la haya y goce mi hija doncella que tengo en casa, por haberla ella trabajado, que yo no, y es mi voluntad que mis hijos no le tomen cosa alguna, y se entiende que ha de pagar el tributo de la tierra que estuviere sembrada.Y así mismo ha de haber y gozar cuatro reses vacunas que le vinieron en parte y las heredó de su padre.Mando que de mis bienes se de un manto a la imagen de Nuestra Señora del Rosario que está en la iglesia del Señor San Salvador de este lugar de La Matanza.Digo y me declaro que yo casé a mi hija Benita Hernández con Juan Pérez y le prometí lo que pareciere por una memoria que le hice de dote y de ello le debo algunas cosas, mando que de mis bienes se le cumplan.Siendo testigos a todo lo que dicho es García Rodríguez, Juan Pérez, Manuel Hernández y Andrés González, y porque yo la dicha Clara Hernández no se firmar, rogué a un testigo que lo firme por mi, hecho a veinticinco de febrero de mil y seiscientos y veinticuatro años. A ruego por testigo
”.   
(Sigue la firma de Andrés González)

Capellanía: “es una fundación en la que ciertos bienes quedan sujetos al cumplimiento de misas y otras cargas pías”.

Esteban Yanes[2], vecino de Santa Úrsula, otorga una capellanía ante Martín de Naveda Romero, en 16 de enero de 1656, fol. 18.
Para este efecto el escribano se desplazó a la casa del otorgante en Santa Úrsula.

En el nombre de Dios, amén, sepan cuantos esta carta de imposición de capellanía como yo Esteban Yanes, vecino de este lugar, otorgo por ella, y digo que yo tengo voluntad de fundar una capellanía por mi alma en la iglesia parroquial de Santa Úrsula de este dicho lugar, para que en ella se digan las misas que dejare señaladas y la sirvan perpetuamente los capellanes que en ella nombraré, la cual fundo, sitúo y señalo sobre los bienes siguientes:
Primeramente sobre un pedazo de viña de malvasía y vidueño, que será fanega y media, y linda por la parte de abajo con tierra de los herederos de Pedro Báez, y por la parte hacia la villa con camino que va a las montañas, y por la parte de arriba viña de Julián Pérez, y por la parte del naciente con los herederos de Pedro Hernández Lordelo, libre de tributo porque de ella no se paga, el cual dicho pedazo de viña se avaluó en quinientos ducados por el alférez Andrés Luis Marrero, Gaspar Yáñez, Juan González Rombo y Bartolomé Hernández Tijarafe, labradores vecinos de este lugar, los cuales, estando presentes juraron en forma de derecho de haber hecho el dicho avaluamiento bien y fielmente cabal saber y entender como labradores que son y tienen conocimiento de las haciendas de este lugar y de su valor, la cual dicha capellanía fundo e instituyo en la forma siguiente:Primeramente que la dicha capellanía ha de ser colativa y el capellán que yo nombrare y los que le sucedieren ha de ser obligado a decir en cada un año en la iglesia parroquial de este lugar seis misas rezadas en cada un año. Una a Nuestra Señora del Rosario el día de la fiesta anual o en su octava; otra al Santísimo Sacramento en día del Corpus o en su octava; otra a Santa Úrsula, en su día o en su octava; otra a la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, en su día o en su octava; otra a la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, en su día o en su octava; y otra a las ánimas del Purgatorio, por el último día del mes de septiembre; las cuales se han de decir, como va dicho, perpetuamente para siempre jamás, por mi alma y de mi mujer, Jacomina Hernández, difunta, y de mis padres y los suyos y demás difuntos, la cual capellanía perpetua fundo en la manera y con las condiciones siguientes, confesando como confieso que los bienes sobre que fundo esta capellanía tocan y pertenecen por su legítima al primer capellán que en ella se nombre por su legítima y me quedan bienes bastantes para dar a los demás hijos que tengo, porque hice cómputo de los bienes que tengo y los cuales pueden tocar a cada uno de mis hijos.Primeramente nombro por patrón y capellán a Domingo Pérez, mi hijo, clérigo de menores órdenes, para que a título de ella se pueda ordenar y decir las misas que aquí van señaladas y mientras no se ordenare el dicho mi hijo pueda mandar decir las dichas misas por cualquier sacerdote que nombrare y pagarle por cada una dos reales de limosna … para si, hasta que sea sacerdote, y siéndolo ha de decir dichas misas el dicho mi hijo, como capellán y patrono de la dicha capellanía, y faltando el dicho Domingo Pérez mi hijo, nombro por patrono y capellán de la capellanía a Andrés Pérez, mi hijo, y después a los hijos que tuviere Dominga Pérez, mi hija, y fuere de la Iglesia, y no teniendo hijo que sea de la Iglesia, suceda en ella el pariente más cercano de mi linaje, y a falta, el pariente más cercano del linaje de la dicha Jacomina Hernández, mi mujer, con que siempre prefieran los de mi linaje a los otros, y por ser cosa que puede suceder, si faltare el dicho mi hijo primer patrón y capellán de esta capellanía, ni el dicho Andrés Pérez mi hijo no se ordenare ni tuviere hijos que sean de la Iglesia, ni nietos el uno y el otro, ni descendientes al tiempo que vacare y entrare otro pariente en ella y después de tenerla el tal pariente tuvieren los susodichos algún descendiente que sea de la Iglesia, quiero y es mi voluntad que el tal descendiente de los dichos mis hijos tenga esta capellanía y se la pueda quitar al que la tuviere, porque mi intención es que la gocen y posean patrones de ella los dichos mis hijos y sus descendientes porque puede suceder que cuando la que no tenga hijo o nieto, duda de que sucederán en ella, y después lo tengan esta capellanía se ha de colar, siendo ordenado el que sucediere en ella de corona y ha de mandar decir las misas en la forma dicha tengo en él … con la obligación de decir las dichas misas en la iglesia parroquial de este lugar de Santa Úrsula, en los días que van señalados o  sus octavas y desde luego me desisto y aparto del derecho y acción de posesión y señorío que tengo a los dichos bienes y los cedo, renuncio y traspaso en el dicho Domingo Pérez y los demás que sucedieren en esta capellanía y le doy poder y facultad para que pueda tomar la posesión de ellos y en el interín que no la tomare me constituyo por su inquilino, tenedor y poseedor para se la dar cada que me la pida, y pido y suplico al Ilustrísimo Señor Obispo de esta isla se sirva de hacer collación y canóniga institución de esta capellanía al susodicho Domingo Pérez, mi hijo, y a los que le sucedieren como bienes eclesiásticos y al cumplimiento de esta escritura y de que será firme y perpetua en todo tiempo, me obligo con mi persona y bienes habidos y por haber, doy poder a las justicias del Rey, nuestro señor, para cuando me apremien como por sentencia pasada en cosa juzgada, renuncio las leyes, fueros y derechos a mi favor, lo que prohíbe por general renunciación de leyes esta non vala, que es hecha la carta en el lugar de Santa Úrsula, de esta isla de Tenerife, en dieciséis días del mes de enero de mil y seiscientos y cincuenta y seis años, y los otorgantes a quien yo el escribano doy fe conozco, lo firmaron el alférez Andrés Luis Marrero, Gaspar Yanes, y por los demás otorgantes un testigo, porque dijo el dicho Esteban Yanes y los demás que no saben firmar, que lo fueron presentes Juan Pérez, alguacil, Domingo Martín, Jacinto González Guillama, vecinos de este lugar”.
 (Firmaron Gaspar Yanes, Andrés Marrero y Martín de Naveda, escribano público) 
Partes que se pueden observar en un testamento.

  • Encabezamiento.

Suelen comenzar con referencias a Dios, a la Virgen María, seguido del nombre de la persona que testa, su lugar de residencia, si es mujer se suele citar con quien es casada o de quien es viuda; si la persona es soltera, también suele aparecer en esta parte, citándose como mozo o moza, y por lo general los nombres de sus padres. También el motivo del testamento, siendo lo más corriente la referencia al estado de enfermedad, dejando claro la lucidez mental. Son abundantes los testamentos que se hacían por motivo de un viaje.

Catalina Rodríguez[3], vecina de Santa Úrsula, ante José Hurtado de Mendoza, en 10 de enero de 1669.

En el nombre de Dios amén, notorio y manifiesto sea a todos los que la presente vieren como yo Catalina Rodríguez, vecina del lugar de Santa Úrsula, en esta isla de Tenerife, al presente en esta villa de La Orotava, estando como estoy, enferma en una cama, enferma del cuerpo y sana de la voluntad, en mi juicio y entendimiento natural tal cual Dios Nuestro Señor fue servido de me dar…”.

  • Fórmulas de Fe.

En todos los testamentos suele haber una referencia a las creencias del testador, en particular a Dios, a la Virgen María, a la Santísima Trinidad y a los dogmas de la Iglesia.
En la mayor parte de los casos figura una breve referencia al hecho de la muerte.

Juan Afonso Bello[4], vecino de La Matanza, en 27 de agosto de 1695, ante Diego Ambrosio Milán.

“…creyendo como bien y verdaderamente creo en el Alto y Sacro Misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y en todo lo demás que tiene, cree y confiesa Nuestra Santa Madre Iglesia Católica Romana, debajo de cuya fe y creencia he vivido y protesto vivir y morir, y poniendo por mi intercesora y abogada a la Reina de los Ángeles María Santísima, Madre de Dios y Señora nuestra, concebida en gracia desde el primer instante de su ser natural, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo y demás Santos y Santas de la Corte Celestial, para que intercedan con su Divina Majestad por mi alma en carrera de salvación cuando de este mundo fuere servido salga, y temiéndome de la muerte que es natural a toda viviente criatura, y para estar prevenido quiero hacer mi testamento y disponerlo según irá declarado y para que tenga efecto lo ordeno en la forma siguiente”.

  • Lugar de enterramiento, mortaja y honras fúnebres.

Al hacer referencia a la sepultura, la mayoría desean ser enterrados en el interior de la iglesia. Algunos tienen sepultura en propiedad y en otros casos declaran ser hermanos de alguna cofradía y hacen constar su derecho a una sepultura como tales miembros.
Las mortajas más asiduas son el hábito de la Orden de San Francisco, que es reclamado por la mayoría de los testadores, y en menor medida el hábito la Orden de Santo Domingo.
Con respecto a las misas de cuerpo presente o las posteriores, se establece el número de sacerdotes y capellanes que han de decir la o las misas, si éstas han de ser rezadas o cantadas, y la limosna que se ha de dar. El número de misas va desde las personas que se limitan al mínimo, es decir, la del día del entierro, honras y la del cabo del año, hasta el caso más extremo, de un testador que manda decir 200 misas.

María Hernández[5], vecina de La Matanza, en 14 de enero de 1693, ante testigos. Protocolizado en La Laguna ante Gaspar Manuel, 1695, fol. 45.

Item quiero ser enterrada en el hábito de mi padre San Francisco para ganar las gracias que se le están concedidas el cual desde ahora pido y por su limosna se pague lo acostumbrado. Item mando que el día de mi entierro me acompañe el venerable cura que es o fuese de la parroquial de este lugar con su sacristán trayendo capa, y dicho día de mi entierro se me hagan tres pausas de mi casa a la iglesia y por ellas se pague lo acostumbrado. Item mando se me hagan tres oficios, uno el día de mi entierro, si hubiese hora de celebrar, o si no al día siguiente, otro el día de mis honras, que mis doloridos salgan a misa, y el último el día de mi cabo de año. Item señalo de ofrenda por dichos tres oficios tres almudes de trigo y tres azumbres de vino, así lo mando. Item mando que el dicho día de mi entierro y honras me acompañen los capellanes de este lugar y digan misa rezada por mi ánima dichos días y se les pague por dicha limosna y asistencia lo acostumbrado, así lo mando. Item mando se me diga la misa del ánima por la mía en el primer lunes después de mi fallecimiento en el convento de mi padre San Francisco de la villa de La Orotava y por su limosna se pague lo acostumbrado. Item me acompaña la Cruz de la Santa Misericordia y su Hermandad, pues soy su cofrade”.
 
  • Las mandas

Las mandas forzosas, redención de cautivos, Casa Santa de Jerusalén y Santísima Trinidad, que son citadas en la casi totalidad de los testamentos. Son frecuentes las mandas a las diferentes cofradías y hermandades propias de cada lugar, al Santísimo Sacramento, a la fábrica de templos, a Santos y Santas, a la Virgen en sus diferentes advocaciones. Muchos de los testadores no fijan una cantidad para el pago de las limosnas, limitándose a dejar constancia de que se de lo acostumbrado.

Melchor Rodríguez[6], vecino de La Victoria, en 24 de enero de 1638. Ante testigos. Protocolizado por Cristóbal Guillén del Castillo, 1638, fol. 95.

Item mando de mis bienes que se den cinco reales a las cofradías de la iglesia de Nuestra Señora de La Victoria, que son a la Casa Santa, un real, y otro real a la Misericordia, y otro real al Santísimo Sacramento, y otro real a la cofradía de Nuestra Señora de La Victoria, y medio al Nombre de Jesús, y medio real a las Ánimas, que por todos son cinco reales”.

Andrés Hernández[7], vecino de La Matanza, otorgado en La Laguna ante Manuel Fernández Merodio, 1681, fol. 10v.

Item mando me acompañe mi cuerpo cura y sacristán de dicha parroquia con capa, y me haga las tres pausas acostumbradas y con dobles, y me acompañen todos los capellanes que hubiere en dicho lugar y se les pague su limosna acostumbrada de mis bienes.
Item mando acompañe mi cuerpo la Santa Misericordia y así mismo la cera de Nuestra Señora del Rosario de quien soy cofrade y así lo declaro. Item quiero y en mi voluntad que el día de mi entierro si fueren horas, y si no al otro día siguiente, se me diga por mi alma una misa cantada con su vigilia de diácono y subdiácono y oficio de sepultura y responso sobre ella, y así mismo el día de las honras otro en la misma forma, y el día del cabo de año de mi fallecimiento otro en la forma dicha, y todo se pague de mis bienes su limosna acostumbrada.Item mando se me digan por los capellanes de dicho lugar treinta y cinco misas con responso sobre mi sepultura donde yo estuviere enterrado, que ha de ser en la de mis padres, las cuales treinta y cinco misas son en esta forma: cinco de ellas se han de decir en el altar mayor de la dicha iglesia, aplicadas por mi intención a Nuestra Señora de Candelaria; y así mismo cinco misas que se han de decir en el altar del Santo Cristo de dicho lugar, aplicándolas por mi alma para que él se digne de darme la salvación; y así mismo cinco misas a Nuestra Señora del Rosario en su altar; y así mismo otras cinco aplicadas a San Salvador del mundo; y así mismo en su altar de Nuestra Señora de la Concepción cuatro  misas aplicándolas a ella como mi madre y abogada, para que sea mi medianera con su precioso hijo, me de la gloria; y así mismo cuatro misas al Santísimo Sacramento; y  mando se le digan al Ángel de mi guardia dos misas aplicándolas por mi intención; y así  mismo una misa al glorioso San Gonzalo; y otra al bienaventurado San Felipe; y así mismo dos misas a las benditas ánimas en su altar, la una en lunes y la otra en miércoles; y así mismo se me diga una misa a San Cayetano; y se entienda ser todas estas misas rezadas y que se han de decir por dichos capellanes en dicha iglesia de San Salvador y me han de decir responso; y así mismo a además de las treinta y cinco misas se me diga una misa rezada al Dulce Nombre de Jesús; y otra a todos los Santos, mis devotos y amigos, para que rueguen a Dios por mi alma y todo ello se pague de mis bienes. Item mando se me diga la misa del alma. Item mando se me pongan de ofrenda tres almudes de trigo y medio barril de vino. Item mando a las mandas forzosas, redención de cautivos, Casa Santa de Jerusalén y Santísima Trinidad, a cada una de ellas un real por una vez sola, con que las aparto de mis bienes. Item mando a todas las cofradías que hubiere en el dicho lugar de La Matanza, a cada una de ellas medio real, con que las aparto de mis bienes”.

  • Referencia al casamiento, si lo hubo.

En cuanto al estado del testante, si es casado o casada, se deja siempre claro que el matrimonio es legítimo, siendo las expresiones más comunes “en haz de la Santa Madre Iglesia” ó “según orden de la Santa Madre Iglesia”. Justo a continuación del matrimonio se suelen citar, de haberlos, los hijos habidos en el mismo.

Ana García[8], vecina de Santa Úrsula, ante José Hurtado de Mendoza en 10 de diciembre de 1669.

Item digo y declaro que yo fui casada y velada según orden de la Santa Madre Iglesia con Salvador Hernández, que hoy es difunto, y de nuestro matrimonio hubimos por nuestros hijos legítimos a Francisco Hernández, Inés Pérez, mujer de Juan Hernández, y Alejo Pérez, que hoy viven, y a Manuel García, ya difunto, así lo declaro”.

Juan Félix[9], vecino de La Matanza, 16 de agosto de 1695. Ante testigos. Protocolizado por el escribano Gaspar Manuel, 1695, fol. 581.

Item declaro que yo fui casado y velado según orden de la Santa Madre Iglesia con María Bella y de nuestro matrimonio tuvo por nuestros hijos legítimos a Félix Hernández, Juan José, Diego Félix y a Manuel, que falleció después de la muerte de la dicha mi mujer, su madre, así lo declaro para que conste”.
Item declaro que yo soy segunda vez casado según orden de nuestra Santa Madre Iglesia con Catalina García Marrero con quien estoy haciendo vida maridable y de nuestro legítimo matrimonio tenemos por nuestro hijo a Matías Félix, que está en nuestro poder y compañía, y porque antes del dicho matrimonio yo el dicho Juan Félix tuve trato y comunicación con la dicha Catalina García de lo cual resultó que yo la hube y gocé moza doncella honesta y recogida y del dicho trato y comunicación antes de casarnos tuvimos dos hijos, varón y hembra, el varón se bautizó en la iglesia de Nuestra señora de La Victoria en Sentejo, al cual le fue puesto por nombre Pedro, el cual se crió en casa de Domingo Martín y Úrsula García, su mujer, vecinos del lugar de La Victoria, el cual hoy es casado en dicho lugar y llamado Pedro García, y así mismo tuvimos por nuestra hija consiguientemente a Bernarda María de Jesús, a los cuales los ocultamos por la honestidad de la dicha mi mujer y por temor de la Justicia, y tratando nosotros de obtener dispensación de su Santidad para casarnos por ser muy parientes las dichas mis dos mujeres , habiendo traído dicha dispensación en tiempos del señor don Bartolomé García Jiménez, Obispo que fue de estas islas me llamó a examen y habiéndole declarado los dos hijos que habíamos tenido nos impuso pena saludable y nos dispensó en los grados de parentesco y nos declaró por legítimos los hijos que por causa de incesto habíamos tenido y así declaro por nuestros legítimos hijos y de legítimo matrimonio a los dichos Pedro García y Bernarda María de Jesús, con el dicho Matías Félix y de la dicha Catalina García Marrero mi legítima mujer como los demás mis hijos  del primero matrimonio que a unos y a otros nombro por tales mis hijos legítimos de legítimo matrimonio y han de ser mis herederos legítimos en descargo de mi conciencia”.

  • Estado y casamientos de los hijos de los testadores.

Lo usual en los testamentos de esta época es que en caso de las hijas del testante se cite con quienes han casado o si están solteras, y en el caso de los varones únicamente se indique sólo su estado. También se suele aludir, al hablar de los casamientos de las hijas, si éstas han recibido dote o no.

Lucrecia Pérez[10], vecina de La Matanza, otorgado en La Laguna en 21 de abril de 1624 ante Diego Gómez (1624, fol. 805).

Item declaro que tengo dos hijas casadas, la una con Benito González y la otra con Felipe Rodríguez, y porque tengo otros dos hijos varones, mando que si las dichas mis hijas quisieren heredar de mis bienes, traigan a colación lo que les he dado, porque los dichos mis hijos tenían la herencia de su padre en los bienes que di a las susodichas. Item declaro que he sido casada dos veces, la primera con Juan Francisco, con el cual hube dos hijos, Francisco Juan y Andrés Francisco, y con el segundo marido hube a Sebastián Díaz, Pedro Díaz y las dichas mis dos hijas, así lo declaro”.
 
  • Bienes raíces o adquiridos.

Normalmente en este punto los testantes hacen mención a sus bienes, distinguiendo, los que fueron casados, de aquellos bienes dotales de aquellos otros que han sido adquiridos durante el matrimonio. Como es lógico, es esta parte del testamento la de mayor riqueza toponímica, ya que cada testador se preocupa por describir con mayor o menor amplitud sus propiedades, su ubicación, sus lindes.

Juana García[11], vecina de La Matanza, en 5 de septiembre de 1655. Ante testigos. Protocolizado por Martín de Naveda Romero, en 1657, fol. 41.

Item digo y declaro que fui casada y velada con Baltasar Pérez, mi legítimo marido, y durante el matrimonio tuvimos los hijos siguientes: a Mari García, a Juan García, a Francisca Pérez, Antonia Rodríguez, Alonso Pérez y a Victoria García, mis legítimos hijos.
Item digo y declaro que me dieron mis padres por bienes dotales y caudal conocido los bienes siguientes:Primeramente treinta fanegadas de tierra en el término de este lugar, que lindan con el Camino Real que va a la ciudad, por la parte de abajo, que son notorias y conocidas, con mas una fanegada de tierra calma lindando con el dicho camino real de la ciudad, junto de la ermita de San Antón, con mas un pedazo de viña lindando con el mismo caso, a donde llaman el Barranco, con mas un cercado de tierras calmas que la plantamos yo y el dicho mi marido durante el matrimonio. Item digo y declaro que durante el matrimonio compramos yo y el dicho mi marido tres fanegadas de tierras calmas a los herederos de Pedro Yanes en el término de este dicho lugar”.

 Andrés Marrero y Catalina Felipe[12], marido y mujer, vecinos de Santa Úrsula, en 10 de enero de 1655 ante Martín de Naveda Romero.

Item, declaro que al tiempo y cuando me casé con la dicha Catalina Felipe traje al matrimonio dos esclavos, uno varón, llamado Pedro, y una hembra, llamada Beatriz, que hoy son vivos; un baúl con mis vestidos y un espejo; una viña en El Rincón que hoy posee el licenciado Nicolás Marrero, mi hijo. Un cercado de tierra en Los Frontones y una tierra donde dicen Los Sauces. Y la dicha Catalina Felipe trajo al dicho matrimonio mil reales en ajuar. Y un pedazo de viña que es una fanega y media, poco mas o menos, que está incorporada con la casa en que vivimos”.
 
  • Legados.

Los legados son bienes propios que el testador dispone a su voluntad, destinándolos a familiares, a personas con las que tiene amistad o que le han prestado un servicio, o por otras circunstancias.

Ana González[13], vecina de La Victoria, 21 de julio de 1690. Ante testigos. Protocolizado por Agustín Gómez de Silva, 1691, fol. 421.

Item mando dos almudes de tierra de los que tengo en la Pasada Bermeja a Manuel Sarabia, hijo de Manuel Sarabia, y otros dos a Juan Felipe, mi sobrino, y lo más que hubiere después de entregados los dichos, los goce el dicho mi marido como dicho es, por los días de su vida, y luego pase, como dicho es, a la dicha María, mi sobrina, y lo que les mando a los dichos Manuel Sarabia y Juan Felipe sea para ellos y quien sus causas hubiere para siempre jamás”.
“Item mando a Luisa González la reina unas enaguas que digo tengo de bayeta, una toca a María Justa, a Antonia Francisca unos mandiles, y si al tiempo de mi fallecimiento tuviere cebada,  quiero que se parta dos almudes con pobres”.
 
  • Deudas y Haberes.

Es corriente que en la parte donde se relacionan sus bienes el testante haga una relación de las personas con las que tiene deudas y en que cantidad, y también las personas y cantidades que le deben a él.

Gregorio Rodríguez[14], vecino de La Matanza, en 26 de junio de 1617. Ante testigos. Protocolizado ante Pablo Guillén del Castillo, 1618, fol. 437.

Item mas digo y declaro que debemos a Andrés de Asoca ciento cincuenta reales de una bota de vino que tomamos ambos, yo y la dicha mi mujer, mando se paguen de mis bienes y suyos. Para en cuenta de lo dicho le di antaño una carreta de leña en quince reales, que era así su valor en aquel tiempo.
Mas le di a Pedro Núñez veinte reales en dineros y dos carretadas de leña, digo que el valor de las dichas dos carretadas sea el precio conforme las que llevó mi suegro.Item mas debo dos reales y medio a una portuguesa que vive en la ciudad de La Laguna, que llaman Isabel de Acorte”.


María Fernández[15], vecina de La Matanza, en 5 de octubre de 1692. Ante testigos. Protocolizado ante Juan Fernández Machado, 1697, fol. 27.

Item declaro deber dieciséis reales a María Rodríguez, mi suegra, mando se le paguen.
Item declaro deber seis reales de plata a Ángela Fernández, mi hermana, mando se le paguen.Item declaro que a Salvador Pérez, oficial de herrero, vecino de Tacoronte, le debo un pollo de diezmo, mando se le pague”.

  • Bienes designados para el entierro y mandas.

En una gran parte de los documentos, hacia su parte final, la persona testadora señala ciertos bienes para pagar las mandas, entierro y honras fúnebres. Los bienes designados suelen ser algún pedazo de tierra, parte de una cosecha, animales, vestidos, cuando no alguna cantidad de dinero o renta.

Mariana Bautista[16], vecina de La Victoria, en 28 de octubre de 1668. Ante testigos. Protocolizado por Antonio Calderón, 1669, fol. 44.

Item nombro para pagar los gastos de mi entierro y mandas y legados de este mi testamento, nombro dos pares de enaguas, que son dos enaguas, la una de albornoz colorada y la otra de albornoz, digo, de filey de ojo de perdiz, y un jubón de filey guarnecido de puntas de seda, y otro jubón de chamelote de color de bocasi nuevo, ítem nombro la parte que bastare de la herencia y legítima que heredé de mi padre, que del valor de ello se paguen dichos gastos, legados y mandas, y lo que faltare suplico a mi madre supla dicha falta de la parte de legítima que de ella había de haber”.

Victoria García[17], vecina de La Victoria, en 11 de agosto de 1644. Protocolizado por Juan Alonso Arguello, 1649, fol. 500.

Item digo y declaro que dejo para ayuda de pagar el bien y funeral de mi ánima un manto nuevo y una colgadura de cama con un cielo, y tres sábanas de colgar y una jumenta asnal y una novilla, y la parte de trigo que me cupiere a mi parte, que está por trillar, esto dejo para ayuda de pagar el bien y funeral de mi ánima, y lo demás que faltare para pagar el bien y funeral de mi ánima lo pagarán mis hijos, cada uno lo que le tocare, y si no quisieren mis hijos pagar el bien y funeral de mi ánima y las mandas en esta memoria de testamento contenidas, venderán mis albaceas tanto de mis bienes que basten para pagarlos”.

  • Nombramiento de albaceas y herederos.

Usualmente las personas que testaban nombraban por albaceas a sus esposos, en el caso de las mujeres casadas, padres, hijos varones o yernos de los testadores, esposas de los testadores, o alguna persona significada del lugar como el cura, el alcalde o un militar.

María Ribera[18], vecina de La Matanza, en 18 de diciembre de 1653. Ante testigos. Protocolizado por Nicolás García del Castillo, 1654, fol. 317

Item declaro que para que el bien de mi sea cumplido dentro del término del derecho, se venda y remate lo más bien parado de mis bienes para pagar el bien de mi ánima y las mandas en este testamento contenidas y nombro por mis albaceas testamentarios a mi padre Agustín Ribero y a mi hermano Juan Ribero y al dicho mi marido, a los cuales ruego por servicio de Dios acepten y cumplan y guarden como en él se contiene, que esta es mi voluntad”.

Úrsula García[19], vecina de La Victoria, en 30 de mayo de 1688. Ante testigos. Protocolizado por Ángel Domínguez Soler, 1694, fol. 46

“…y después de cumplido y pagado todo el costo de mi funeral y entierro, en el remanente que quedare de mis bienes dejo y  nombro por mis universales herederos a los dichos Juan Martín, Diego Martín y Juana García, mis hijos y del dicho mi marido para que en todos mis bienes, derechos y acciones los hayan, lleven y hereden con la bendita bendición de Dios y la mía”.

  • Lugar, fecha, testigos y escribano.

En la mayor parte de los documentos transcritos para este trabajo se indica que fueron realizados en las residencias de las personas testantes, ante la presencia de testigos. Sólo una pequeña parte de ellos se otorgaron ante la presencia del escribano público.
En unos pocos casos aparece la firma de la persona otorgante, casi todos varones, reflejándose en el resto de ellos que la misma no saber firmar o escribir o que se encuentra imposibilitado para ello.  En uno de los casos firmó la madre de la testadora.

Polonia Hernández[20], vecina de La Victoria,  en 15 de abril de 1647. Ante testigos. Protocolizado por Luis García Izquierdo, 1650, fol. 617.

“…hecha en las casas de mi morada, que es en este lugar de Asentejo, en quince días del mes de abril de mil y seiscientos y cuarenta y siete años, y porque yo, la dicha Polonia Hernández, testadora, no se firmar, rogué a un testigo esta memoria de testamento la firmase a mi ruego, siendo testigos que estaban presentes a la otorgación de esta memoria de testamento Martín González y Juan Perera, notario público, y Alonso Hernández y Antonio Gutiérrez, todos vecinos de este lugar”.
(Siguen las firmas de Martín González y Juan Perera)

  • Testamento no otorgado.

En algunas ocasiones los testamentos no llegan a concluirse, generalmente por alguna indisposición o cuando no la muerte de la persona testadora, o en otras ésta no se halla conforme después de su lectura, por lo que estamos ante testamentos no otorgados.
Este es el siguiente caso, pues a pesar de estar concluido, el testamento no llegó a firmarse, aunque se llevó ante el escribano Rodrigo Hernández Lordelo, 1613, fol. 447, figurando en dicho protocolo.

Álvaro Rodríguez[21], vecino de La Victoria, en 17 de abril de 1613. Ante testigos.

“…otorgué la presente en el término de Asentejo, estando en las casas de mi morada en diecisiete días del mes de abril de mil y seiscientos y trece años, y porque el dicho otorgante dijo no sabía escribir a su ruego lo firmó un testigo, siendo testigos Juan de Frías de la Guerra y Francisco Hernández y Diego González y Lorenzo González y Antonio Yanes y Esteban Rodríguez vecinos de este término”.

“Y estando leyendo el dicho testamento yo, Baltasar Perdigón, a quien el dicho Álvaro Rodríguez llamó para que lo escribiese y leyéndolo en presencia de los testigos arriba referidos y del licenciado Cristóbal Velásquez, cura del dicho término, y Domingo Díaz, sacristán, y otros muchos vecinos que se hallaron presentes, habiendo leído hasta la cláusula de institución de herederos y estando leyendo en ella, al dicho Álvaro Rodríguez le dio un desmayo y con el perdió el hablar y así se quedó en este estado el dicho testamento, porque con el dicho desmayo no volvió en si y con el quedó arrancando y así se quedó en este estado la otorgación del dicho testamento siendo testigos todos los susodichos y otras muchas personas que allí se hallaron”.




ÍNDICE DE LOS TESTAMENTOS, CODICILOS Y CAPELLANÍAS CORRESPONDIENTES AL SIGLO XVII QUE FORMAN PARTE DE LOS FONDOS DE LAS PARROQUIAS DE EL SALVADOR DE LA MATANZA, DE LA ENCARNACIÓN DE LA VICTORIA Y DE SANTA ÚRSULA, ACTUALMENTE EN EL ARCHIVO HISTÓRICO DIOCESANO DE LA LAGUNA.

(ELABORADO POR SERGIO A. OLIVA LÓPEZ, CON MOTIVO DE LAS V JORNADAS  DE GENEALOGÍA DE ARONA.)



El orden de los siguientes documentos corresponde al que tienen en los respectivos libros y legajos de los que forman parte.


SANTA ÚRSULA

Signatura 38-2-43

1.- Manuel Pérez, marido de Beatriz Gómez, 1658
2.- Jorge Álvarez, 1629
3.- Pedro Yanes = Catalina Pérez, marido y mujer, 1651
4.- Ana Martín Ravelo, viuda de Andrés Hernández, 1675
5.- Blas Pérez Guzmán, marido de Ana María, 1666
6.- Isabel Afonso, viuda de Bartolomé Perera, 1679
7.- María Cataño, viuda del ayudante Melchor Martín, 1672
8.- Gaspar Rodríguez = María Díaz, marido y mujer, 1676
9.- Ana Francisca, viuda de Blas de Morín, y Victoria de la Encarnación, su hermana, 1649
10.- Juan Simón, marido de María Rodríguez, 1675
11.- Alejo Pérez = Mariana Báez, marido y mujer, 1680
12.- Ana Francisca, viuda de Melchor González, 1674
13.- Catalina Pérez, mujer de Gaspar Cansado, 1647
14.- Simón Pérez, marido de Leonor García, 1653
15.- Bartolomé Hernández Tijarafe, marido de Ginebra Blas, 1647
16.- Juan González Acosta = Leonor González, marido y mujer, 1679
17.- Victoria García, viuda de Alejandro Ruiz de Estrada, 1664
18.- Ana Perera Carrillo, moza, 1672
19.- Baltasar Rodríguez = Ana Díaz, marido y mujer, s. f.
20.- Manuel García Calzadilla, marido de Francisca Hernández, 1666
21.- María Jorge, viuda de Juan Fernández, 1647
22.- Juan de las Nieves Rabelo, alférez, capellanía, 1679
23.- Lázaro Hernández, marido de María de Cala, 1665
24.- Francisco Pérez Valladares, marido de Francisca Hernández, 1664
25.- María Gutiérrez, viuda de Baltasar García, 1671
26.- María Francisca, mujer de Domingo Pérez, 1654
27.- Victoria de la Guerra, mujer de Manuel de la Cruz, 1674
28.- Juan Hernández del Castillo, marido de Ana García, 1677
29.- Lucía López, moza, 1670
30.- Catalina Felipe, mujer de Andrés Luis Marrero, 1671
31.- Jacinta González Guillama, mujer de Alonso Hernández, 1670
32.- Luis de Castro, mozo, 1680
33.- Alejo Pérez, mozo. 1683
34.- Luisa Pérez del Castillo, viuda de Juan Romo, 1680
35.- Blas González, marido de María Pérez, 1684
36.- Miguel Álvarez, marido de María Pérez, 1684
37.- María García, viuda en primeras de Juan Rodríguez Chorucho, y en segundas de Domingo Bueno, 1684
38.- Catalina Pérez, viuda de Amaro Pérez, 1684
39.- María Victoria, viuda de Matías Felipe, 1684
40.- Catalina del Álamo, viuda de Juan González Chau, 1682
41.- Ana Franca, mujer del alférez Mateo Pérez Báez, 1678
42.- Victoria Pérez, mujer de Marcos Pérez, 1687
43.- Salvador González Costa, marido en primeras de Ana Díaz, y en segundas de Antonia Francisca, 1687
44.- Domingo Hernández Guillama, mozo, 1691
45.- Ana González, viuda de Salvador Perera, 1689
46.- María Pérez, mujer de Gonzalo Núñez, 1658
47.- Domingo Pérez Yanes, marido en primeras de Marta Francisca, y en segundas de Juana Domínguez, 1687
48.- Juana García la chocha, viuda de Bartolomé Hernández, 1694
49.- Leonor Rodríguez, mujer de Andrés Díaz, 1686
50.- María Díaz, mujer de Miguel Peraza, 1694

Signatura 38-2-45

51.- María Méndez, mujer de Mateo Martín, 1696
52.- Victoria García, mujer de Blas Hernández, 1675
53.- Bartolomé Rodríguez = Beatriz Hernández, marido y mujer, 1696
54.- Francisco Martín Custodio = Lucana María, marido y mujer, 1700
55.- Salvador Ruiz = Inés Pérez, marido y mujer, 1695
56.- Catalina Pérez, viuda en primeras de Manuel Pérez, y en segundas de Salvador Rodríguez Ferrera, 1700
57.- María de la Concepción, mujer en primeras de Francisco Hernández, y en segundas de Juan Francisco Ruiz, 1693
58.- Juan García Pérez, marido de Sebastiana Hernández, 1692
59.- Pedro García Ravelo, marido de Luisa Marquesa, 1698
60.- Pedro Peraza, marido de Mariana Rivera, 1677
61.- María Ana Pérez, mujer de Sebastián García, 1688

Signatura 38-3-12

62.- Juan Pérez Franco, marido de Catalina Marrero, 1689
63.- María de Herrera, mujer de Juan Marsal, 1680
64.- Juan Alonso, mozo, 1694
65.- Catalina del Álamo, codicilo, 1684
66.- María Perera, mujer de Francisco González, 1694
67.- María García, mujer de Pedro Suárez, 1692
68.- María Francisca, mujer de Juan Martín, 1693
69.- Sebastiana Pérez, mujer de Pascual Francisco, 1694
70.- Catalina Martín, mujer de Gonzalo González, 1694
71.- Lorenzo Ruiz del Álamo = Melchora de los Reyes, marido y mujer,  1681
72.- Domingo Pérez del Castillo, marido en primeras de María de los Reyes, y en segunda de Francisca Hernández, 1691
73.- María Yanes, moza, 1651
74.- Catalina Felipe, mujer de Juan García Calzadilla, 1692
75.- Sebastián Yanes, marido de Jacomina Hernández, 1666
76.- Alejo Pérez, alférez, marido de Isabel Martín, 1697
77.- Mencía Pérez, mujer de Baltasar González, 1641




LA VICTORIA

Signatura 9-2-43

1.- Catalina Pérez, mujer de Jacinto Pérez, 1636
2.- Domingo Pascual, marido de Ana Francisca, 1664
3.- Juana González, mujer de Lorenzo González, 1649
4.- Diego Hernández, marido de María García, 1649
5.- Francisca Sánchez, mujer de Juan Fernández, 1657
6.- Juan Pérez, marido de Ana Hernández, 1607
7.- Leonor Gutiérrez, mujer de Pedro Hernández, 1607
8.- Juan González, marido de Ana Gutiérrez, 1680
9.- Ana Gutiérrez, mujer de Juan González, 1658
10.- Domingo Hernández, marido de Inés García, 1643
11.- Sebastián Izquierdo, marido de María García, 1662
12.- Catalina Peraza, mujer de Gonzalo González, 1643
13.- Juan Pérez Guerra, marido de Catalina Pérez, 1656
14.- Catalina González, viuda de Felipe Pérez, 1646
15.- María Francisca, mujer de Francisco Pérez, 1652
16.- Domingo Hernández Abad, marido de Juana Sarabia, 1645
17.- María Pérez, mujer de Nicolás Rodríguez, 1668
18.- Lázaro González, 1612
19.- Domingo Pérez Jácome, marido de María Pérez, 1649
20.- María Sarabia, mujer de Domingo González, 1636
21.- Leonor González, mujer de Sebastián Gutiérrez, 1666
22.- Francisco Ruiz del Álamo, cura de Santa Úrsula, 1669
23.- Gonzalo González, marido de Francisca González, 1658
24.- Gonzalo Sarabia, marido de Victoria Gutiérrez, 1666
25.- Esteban Yanes, marido en primeras de María Hernández, y en segundas de María González, 1640
26.- Domingo Gutiérrez, mozo, 1649
27.- Gonzalo Bravo, marido en primeras de Juana Pérez, y en segundas de Lucía Pérez, 1653
28.- Diego Hernández, marido en primeras de Juana Pérez, y en segundas de Ana González, 1650
29.- Diego Pérez, marido de Polonia González, 1649
30.- Alonso Hernández, marido de María García, 1653
31.- María García, mujer de Alonso Hernández, 1669
32.- Ana García, mujer de Juan Gutiérrez, 1657
33.- Juan Lorenzo, viudo, 1645
34.- Sebastián González, marido en primeras de Susana Gutiérrez, y en segundas de Ana González, 1663
35.- María Gutiérrez, mujer de Domingo Rodríguez, 1680
36.- María Peraza, mujer de Sebastián Pérez, 1671
37.- Victoria Francisca, mujer de Andrés González, 1668
38.- Catalina Lorenzo, mujer de Bartolomé Hernández Serrano, 1656
39.- Catalina Serrana, mujer de Andrés Rodríguez Fariña, 1674
40.- Benito Gómez, marido de Juana Rodríguez, 1651
41.- Clara Pérez, mujer de Hernando Pérez, 1664
42.- Ana Machado Milán, mujer del capitán Juan Manuel, 1661
43.- Sebastián Gutiérrez, marido de Leonor González, 1646
44.- María Gutiérrez, mujer de Baltasar Martín, 1690
45.- María Rodríguez, beata, 1658
46.- Cristóbal Velasco, capellanía, cura de La Victoria, 1628
47.- El licenciado Juan Tejera Suárez, beneficiado de La Orotava, 1661
48.- El capitán Manuel Suárez, capellanía, 1677
49.- El capitán Pedro Ponte y Molina, 1680
50.- Catalina González, mujer de Juan Francisco Báez, 1661
51.- Juana María, mujer de Antonio Lorenzo, 1677
52.- Agustín González, marido de Isabel Pérez, 1664
53.- Mariana Fonseca Soperanis, viuda de Diego Manuel Lorenzo, 1679
54.- Luisa Hernández, moza, 1610
55.- María Ana Bautista, mujer de Antonio Izquierdo, 1668
56.- Catalina Pérez, mujer de Melchor Sarabia, 1664
57.- Juan Borges, marido de Catalina Francisca, 1661
58.- Leonor de Mederos, mujer del capitán Juan Frías de la Guerra, 1667 
59.- Martín González, 1667
60.- Victoria Pérez, viuda de Francisco Pérez Jácome, 1680
61.- Juan Gutiérrez, marido de Ana García, 1674
62.- Justa González, mujer de Gaspar Rodríguez, 1670
63.- Lucía García, beata, 1667
64.- Juan Rodríguez, marido de María Ana, 1679
65.- Francisco Pérez Jácome, marido de Victoria Pérez, 1674
66.- Ana Rodríguez, mujer de Diego Hernández, 1679
67.- Catalina González, mujer de Juan Rodríguez Afonso, 1672
68.- Juana Rodríguez, viuda de Pedro Izquierdo, 1671
69.- Juan Rodríguez Afonso, marido de Catalina González, 1677
70.- Antonio Lorenzo, marido de Juana María, 1674
71.- Juan Rodríguez Baltasar, marido de Beatriz Hernández, 1676
72.- Francisco Hernández, marido de María Peraza, 1668
73.- Amaro Pérez, marido de Catalina Pérez, 1675
74.- Juan Fernández de la Vera, 1676
75.- Pedro Hernández, marido de Catalina Pérez, 1677
76.- Diego Hernández, marido de María Gutiérrez, 1678
77.- Ana Francisca, mujer de Domingo Hernández Pascual, 1676
78.- Andrés González, marido de Victoria Francisca, 1659
79.- Sebastián González, viudo de segundas nupcias de Polonia García, y casado en terceras con María Mendoza, 1681
80.- Pedro Martín Custodio, marido de María Ruiz del Álamo, 1665
81.- María González, viuda de Esteban Yanes, 1658
82.- Margarita Pérez, mujer de Jacinto Hernández, 1679
83.- Juliana de la Cruz, beata, 1673
84.- Lorenzo Hernández, marido de María Rodríguez, 1673
85.- José Hernández, marido de Francisca Martín, 1676
86.- Victoria Gutiérrez, mujer de Diego Pérez de la Vera, 1675
87.- Ana Pérez Pascual, 1667
88.- María Sarabia, mujer de Jacinto Rodríguez, 1679
89.- Victoria García, viuda de Melchor Rodríguez de las Montañetas, 1669
90.- María González, mujer de Juan Manuel, 1662
91.- María Sánchez, mujer de Melchor Martín, 1669
92.- Juan Fernández, marido en primeras de María Rodríguez, en segundas de Ana Díaz, y en terceras de Ana Francisca, 1666
93.- Juan Izquierdo, marido de Juana María, 1638
94.- María Ana, mujer de Juan Rodríguez, 1672
95.- María Pérez, viuda de Juan Borges, 1671
96.- Sebastián Rodríguez, marido de María Gutiérrez, 1666
97.- María Gutiérrez, viuda de Sebastián Rodríguez, 1683
98.- Francisco Rodríguez, marido de Victoria Martín, 1668
99.- Gonzalo Izquierdo, marido de Bárbola Francisca, 1665
100.- María García, viuda de Diego Hernández, 1669
101.- Domingo Pérez del Calvario = María Francisca, marido y mujer, 1653
102.- Polonia González, mujer de Juan Fernández Jerónimo, 1656
103.- Juan Pérez del Lomo, marido de María García, 1652
104.- Luisa Toscana de la Guerra, 1679
105.- El licenciado José Manuel, cura de La Victoria, 1666
106.- Martín González, marido de Ana Martín, 1667
107.- Isabel Rodríguez, viuda de Diego González, 1651

Signatura 9-2-47

108.- María Martín, mujer de Simón Pérez, 1699
109.- Juana Pérez, mujer del capitán Francisco Peraza, 1682
110.- Ana Pérez, mujer de Domingo Hernández, 1683
111.- Lázaro Rodríguez, marido de Isabel Pérez, 1682
112.- Diego Hernández, viudo de Ana Rodríguez, 1680
113.- Pedro Hernández Sarabia, marido de María Pérez, 1684
114.- El alférez Pascual Hernández, marido de Victoria Domínguez, 1684
115.- Juana Pérez, mujer del alférez Lucas Hernández, 1686
116.- El alférez Lucas Hernández, 1687
117.- Catalina Rodríguez, mujer de Francisco González, 1678
118.- Salvador González, marido de Victoria Rodríguez, 1684
119.- Juan Pérez Báez, marido de Catalina García, 1683
120.- Petrona Domínguez, mujer de Melchor González, 1683
121.- Ana de la Cruz, mujer de Juan Martín, 1687
122.- El bachiller Bernabé Pérez, 1686
123.- Cristóbal González, marido en primeras de Ana Rodríguez, y en segundas de 1688
124.- Juan Pérez Jácome, mozo, 1684
125.- Mateo García, marido de Isabel María, 1686
126.- El capitán Juan Manuel Suárez, marido de Ana Milán, 1687
127.- Ana González, mujer de Diego Hernández, 1656
128.- Francisca Hernández, mujer de Gaspar González, 1660
129.- Gaspar González, marido en primeras de Francisca Hernández, en segundas de Inés Rodríguez, y en terceras de María Amador, 1670
130.- Juan María Francisco, 1696
131.- Jerónima Pérez, viuda de Martín González, 1696
132.- Salvador Afonso = María Gutiérrez, marido y mujer, 1697
133.- Catalina María, viuda de Miguel de León, 1696
134.- Domingo Hernández Sarabia, marido de Ana Pérez, 1699
135.- Pedro Hernández Sarabia, marido de Juana Pérez, 1699
136.- Mateo Hernández Sarabia, 1698
137.- Victoria Gutiérrez, viuda de Gonzalo Sánchez, 1690
138.- Francisco Hernández Bojica, marido de Inés García, 1699
139.- María Alonso, mujer de Juan Fernández Jorge, 1696
140.- María Pérez, mujer de Domingo Pérez Jácome, 1688
141.- El alférez Melchor Martín, marido de María Sánchez, 1690
142.- Bartolomé Izquierdo, marido de María Gutiérrez, 1698
143.- María Peraza, viuda de Mateo Hernández, 1693
144.- Jacinto Hernández, marido de Margarita Pérez, 1694
145.- Leonor Peraza, viuda de Melchor Rivero, 1689
146.- Victoria Pérez, mujer de Juan García Legume, 1680
147.- Catalina de los Reyes, mujer de Juan Fernández Jerónimo, 1700
148.- Tomasa Pérez, viuda de Juan Rodríguez Machado, 1696
149.- Victoria Pérez, mujer de Juan Alonso, 1690
150.- María de Oliva, mujer de Bernabé González, 1670
151.- Tomasa Hernández, 1662
152.- Juan Fernández, marido de María Alonso, 1690
153.- Pedro Hernández Mirabal, marido de Úrsula García, 1690
154.- María García, mujer de Domingo Hernández Pascual, 1688
155.- Eufemiana Pérez, mujer de Juan Martín, 1687
156.- María García, mujer de Juan Pérez, 1687
157.- María Rodríguez, mujer de Manuel Machado, 1669
158.- José Pérez, marido de María Yanes, 1700
159.- Juan Álvarez, marido de María Pérez, 1614
160.- Victoria Pérez, mujer de Francisco Mirabal, 1659
161.- Pascual de Torres, marido de Ana Francisca, 1659
162.- Josefa García de la Cruz, mujer de Juan Martín, 1691
163.- Juan Pérez Guerra, marido de María Ana del Rosario, 1692
164.- Beatriz Leandro, mujer de Alejo Pérez, 1697
165.- Francisco Hernández Bermejo, marido de Beatriz Gutiérrez, 1603
166.- Petronila de Llanos, mujer de Baltasar Rodríguez, 1635

Signatura 9-2-41

167.- Juana Gutiérrez, mujer de Juan Sarabia, 1679
168.- Jacinto Rodríguez, marido de María Sarabia, 1691
169.- Pedro Pérez, marido en primeras de Victoria González, y en segundas de Isabel González, 1685
170.- Domingo Borges, marido de María Pérez, 1696
171.- Domingo Manuel, marido de María de los Ángeles, 1699
172.- Juan Martín de la Asomada, marido de Victoria Sánchez, 1694
173.- María Marrero, viuda de Francisco Hernández de los Pasos, y Juana Marrero, viuda de Manuel González, 1689
174.- María Pérez, viuda de Blas González, 1644
175.- Bernabé González, viudo de María de Oliva, 1698
176.- María Agustina, mujer de Manuel de Arzola, 1694
177.- Juan García Legume, marido de Victoria Pérez, 1696
178.- María Pérez, mujer de Domingo Hernández Legume, 1692
179.- Manuel Sarabia, marido de María Gutiérrez, 1694
180.- María Pérez, mujer de Bartolomé Díaz Mirabal, 1700
181.- Juan Bautista, marido de Victoria de la Cruz, 1685
182.- Domingo Pérez Yanes, marido de Catalina González, 1690
183.- Apolonia González, mujer de Juan Gutiérrez de San Antonio, 1694
184.- Salvador Afonso, marido en primeras de Francisca Sánchez, y en segundas de Inés Machado, 1677
Signatura 9-2-33

185.- Sebastián Hernández, marido de Polonia Hernández, 1624
186.- Juana González, mujer de Juan Gutiérrez, 1619
187.- Juan García Mirabal, marido de Juana Pérez, 1687

Signatura 9-3-13 

188.- María Rodríguez, viuda en primeras de Juan Sánchez, y en segundas de Bartolomé González, 1694
189.- Pedro de León, clérigo, 1696
190.- Juan Martín Franco, 1696
191.- Victoria Gutiérrez, mujer de Gonzalo Sarabia, 1694




LA MATANZA

Signatura 4-2-34

1.- José Manuel de Olivera, clérigo, 1629
2.- Ana María, mujer de Melchor Hernández, 1660
3.- Marcos Manuel, clérigo, 1699
4.- Tomás García Mirabal, viudo de María de Oliva, 1666
5.- Juan José Gómez, 1667
6.- El capitán Pascual Fernández de Oliva, 1660
7.- Juan Domínguez Afonso, marido de María Fernández de Chaves, 1688

Signatura  4-2-37

8.- Dominga García, mujer en primeras de Domingo Benítez, y en segundas de Mateo Rodríguez Padilla, 1699
9.- María Rivero, mujer de Francisco López, 1687
10.- Francisco Domínguez, marido de Ana González, 1690
11.- Tomás González, marido en primeras de María Oramas, y en segundas de María Rodríguez, 1692
12.- María Pérez, mujer de Domingo Pérez Piernagorda, 1687
13.- Margarita Hernández, viuda de Lázaro Álvarez, 1691
14.- Bernabé de Sosa, marido de María Ribera, 1696
15.- Gaspar Hernández, marido de Mariana González, 1687
16.- Juan Félix, marido en primeras de María Bello, y en segundas de Catalina García Marrero, 1695
17.- Juan Rivero Morales, marido de María Rodríguez, 1695
18.- Dominga Rodríguez, mujer de Pedro Hernández Marques, 1679
19.- María Francisca, viuda de Pascual Rodríguez, 1682
20.- María Rodríguez, mujer de Salvador Hernández, 1687
21.- Dominga Rodríguez, mujer de Alejo Pérez, 1698
22.- Catalina Pérez, mujer de Manuel Álvarez, 1661
23.- Catalina de Pais, mujer de Pedro Francisco, 1696
24.- Ana María, viuda de Miguel Rodríguez, 1682
25.- Lucrecia Pérez, viuda de Pedro Díaz, 1620
26.- Elena Pérez, mujer en primeras de Gregorio Rodríguez, y en segundas de Juan Sánchez, 1658
27.- Ana González, viuda de Antonio Luis, 1691
28.- Isabel González, moza, 1696
29.- María Francisca, mujer de Melchor Rodríguez Beloso, 1696
30.- Juan López, marido de María Rodríguez, 1700

Signatura 4-2-44

31.- Juan García Lázaro, marido de Catalina Pérez, 1674
32.- Margarita Pérez, mujer de Bernardo Francisco, 1680
33.- Domingo Alonso, 1694
34.- Adrián Báez, marido de Bárbola Yanse, 1672
35.- Catalina Pérez, mujer de Juan Díaz, 1665
36.- Andrés Hernández Grano de Oro, marido de María García, 1685
37.- Felipa Francisca, mujer de Asencio Francisco, 1699
38.- Manuel Afonso, viudo de Leonor Rodríguez, 1677
39.- Ana Rodríguez, mujer de Mateo González de Acosta, 1679
40.- Salvador Prieto, marido en primeras de Mariana Pérez, y en segundas de Dominga Francisca, 1679
41.- Bartolomé Pérez, marido de Isabel Domínguez, 1652
42.- Gregorio Rodríguez Fariña, marido de Isabel Francisca, 1693
43.- Juan González, marido de Ana González, 1651
44.- María del Castillo, moza, 1689
45.- Ángela Rodríguez, mujer de Domingo Afonso Bello, 1670
46.- María Pérez, mujer de Domingo González, 1683
47.- Domingo Afonso, marido de María Victoria, 1682
48.- Felipe Benito, 1672
49.- Ana Rodríguez, mujer de Benito González, 1679
50.- Pedro Díaz, marido de María García, 1680
51.- Pedro Hernández, marido de Ana María, 1690
52.- Nicolás Hernández, marido de Leonor Pérez, 1693
53.- Guiomar Pais, mujer de Benito Jorge, s. f.
54.- Clara Francisca, mujer de Juan Yanes Facenda, 1672
55.- María Afonso, mujer en primeras de Juan Peraza, y en segundas de Pascual Pérez Abad, 1695
56.- Catalina Luis, mujer de Francisco González Montañés, 1697
57.- Miguel López, marido en primeras de Dominga Rodríguez, y en segundas de Lucía Pérez, 1666
58.- María Domínguez, viuda de Domingo Viera, 1693
59.- Juana Pérez, mujer de Simón Rivero, 1676
60.- Juan Hernández Izquierdo, 1651
61.- Juana Rodríguez, mujer de Salvador Bello, 1675
62.- Victoria González, moza, 1657
63.- Juan Rodríguez, marido de Catalina Domínguez, 1655
64.- María Ribera, mujer de Felipe Benito, 1653
65.- Juan García, marido de Catalina Francisca, 1651
66.- Victoria García, mujer de Felipe Delgado, 1677
67.- María Machado, viuda de Juan Sánchez, 1677
68.- Pedro Francisco Alonso, marido de María Alonso, 1689
69.- Isabel González, mujer de Juan Francisco, 1679
70.- Gaspar Pérez Facenda, marido de Andresa Pérez, 1666
71.- Blas Rodríguez Padilla, marido de Dominga Benítez, 1687
72.- Pedro Díaz, marido de Ana Estévez, 1685
73.- Esteban Hernández, marido de María Magdalena, 1680
74.- Francisco Rivero, marido de Blasina González, 1666
75.- María González, casada en primeras con Juan Bautista, y en segundas con Francisco Domínguez, 1687
76.- Pedro Afonso = María Bello, marido y mujer, 1676
77.- Domingo de Sosa, marido de Benita Francisca, 1691
78.- María Pérez, mujer de Francisco Pérez Blas, 1689
79.- María Pérez, viuda de Sebastián González, 1657
80.- Catalina Pérez, viuda de Agustín González, 1684

Signatura 4-2-31

81.- El clérigo Juan Afonso Bello, cura en Tejina, 1695
82.- El capitán Juan Yanes Abad, marido de María Ordóñez, 1645
83.- Bernarda María Ordoñez, mujer de Luis Bandama, 1657
84.- Pedro Afonso, marido de María Bello, 1659
85.- Catalina Martín, viuda de Juan García Mirabal, 1629
86.- Melchor Hernández Álvarez, marido de Ana María, 1668
87.- Juan Rodríguez Bello, marido de María Lorenzo de Salas, 1673
88.- Melchor Hernández, marido de Juana Pérez, 1671
89.- Domingo Benítez, casado en primeras con Isabel Francisca, y en segundas con Dominga García, 1675
90.- Juan Fernández Legume, marido de María Estévez, 1664
91.- María Pérez, mujer de Cristóbal López, 1672
92.- Juana Rodríguez, viuda de Sebastián Díaz, 1674
93.- Isabel Francisca, mujer de Domingo Benítez, 1674
94.- Dominga Estévez, mujer de Juan Martín, 1670
95.- Isabel Afonso, viuda de Juan Domínguez, 1675
96.- Juana Francisca, viuda de Juan de la Cruz, 1672
97.- Isabel Rivera, mujer de Nicolás Benítez, 1676
98.- Bárbara Hernández, viuda de García Rodríguez, 1676
99.- Antón Lorenzo, herrero, marido de María Botello, 1675
100.- Margarita Pérez, mujer de Salvador de Acosta, 1675
101.- Ana María, mujer de Melchor Hernández, 1662
102.- Lucrecia María, viuda de Agustín Rivero, 1663
103.- Isabel Rodríguez, viuda de Juan Esteban, 1668
104.- Juan Díaz Jácome, marido de Beatriz Pérez, 1669
105.- María Domínguez, mujer de Andrés Hernández Yanes, 1669
106.- Ana Francisca, mujer de Bartolomé Pérez Afonso, 1648
107.- Manuel Rodríguez, casado en primeras con Ana González, y en segundas con Catalina González, 1649
108.- Catalina Domínguez, mujer de Juan García, 1651
109.- Juan Pérez Roldán, marido de Catalina Rivero, 1671
110.- Pedro Pérez, tonelero, marido de Catalina Francesa, 1671
111.- María de Sosa, mujer de Juan Rodríguez Higuera, 1672
112.- Bartolomé Pérez Afonso, marido de Ana Francisca, 1665
113.- Lucas Hernández, mujer de Catalina Martín, 1669
114.- Isabel Pérez, mujer de Melchor Pérez Pisco, 1669
115.- Alonso Pérez Mirabal, marido de María Afonso, 1668
116.- Melchor Pérez Pisco, marido de Isabel Pérez, 1669
117.- Andresa Hernández, viuda de Domingo Pérez, 1665
118.- Lucía Estévez, casada en primeras con Nicolás Marrero, y en segundas con Pedro Manuel, 1666
119.- Beatriz Hernández, mujer de Juan Yanes Bello, 1675
120.- Pedro Yanes, marido de Andresa Pérez, 1653
121.- María de Candelaria, viuda de Juan Estévez, 1665
122.- María García, mujer de Andrés Hernández, 1665
123.- Juan Rivero, marido de María Hernández, 1662
124.- Melchor Rodríguez Beloso, marido en primeras de Ana Díaz, y en segundas de Petrona Rodríguez, 1665
125.- Juana Pérez, mujer de Melchor Hernández Sordo, 1666
126.- Juan de la Cruz, marido de Juana Francisca, 1658
127.- Dominga Rodríguez, mujer de Miguel López, 1648
128.- Juan Estévez, marido de Isabel Rodríguez, 1663
129.- Ana González, mujer de Amaro Pérez, 1645
130.- Lucía Pérez, mujer de Domingo Rodríguez, 1653
131.- María Hernández, mujer  de Alonso González, 1654
132.- Francisca González, mujer de Benito Francisco Casanova, 1667
133.- Francisco Domínguez = María Hernández, marido y mujer, 1649
134.- Catalina Domínguez, viuda de Juan Rodríguez, 1665
135.- María Francisca, mujer de Pedro Domínguez, 1658
136.- Ana Estévez, mujer del alférez Pedro Yanes Bello, 1665
137.- Salvador Hernández, casado en primeras con Francisca Rodríguez, y en segundas con María Pérez, 1666
138.- Clara Hernández, viuda de Juan López, 1666
139.- Ana González, mujer de Amaro Pérez, codicilo, 1659
140.- Isabel María, mujer de Lorenzo González, 1651
141.- Gaspar Hernández Salvador, marido en primeras de Elena Pérez, y en segundas de Juana Pérez, 1667
142.- El licenciado Domingo Pérez, s. f.
143.- Catalina de San Francisco, beata, 1669
144.- María Rodríguez, viuda de Juan González Rubio, 1651
145.- Pedro Yanes, marido de Andresa Pérez, 1652
146.- María Afonso, moza, 1652
147.- Diego Pérez, viudo de María Hernández, 1662
148.- Leonor Pérez, mujer de Agustín Rivero, 1646
149.- El alférez José Hernández Abad, casado en primeras con Ana Martín de Castillejo, y en segundas con Francisca de Osorio, 1682
150.-Alonso Pérez Francisco, marido en primeras de María Rodríguez, y en segundas de Lorenza de Rojas, 1682
151.- Catalina Pérez, mujer de Juan Francisco Esteban, 1681
152.- Andrés González, mozo, 1683
153.- Catalina Hernández, mujer de Domingo López, 1683
154.- Juan Yanes Bello, marido de Beatriz Hernández, 1681
155.- Juana Pérez, marido de Juan Fernández Vitoria, 1674
156.- Inés Pérez, viuda de Francisco González, 1643
157.- Juana Pérez, viuda de Antonio Rodríguez “el diablito”, 1674
158.- María García, viuda de Pedro Díaz, 1684
159.- Pascual Rodríguez, casado en primeras con Jacinta Rodríguez, y en segundas con María Francisca, 1674
160.- Bernabé de Sosa, marido de María Sánchez, 1677
161.- Juan Domínguez Jorge, marido de Francisca Pérez, 1681
162.- María Estévez, mujer de Lázaro Pérez, 1678
163.- Lucía Hernández, viuda de Cristóbal Jorge, 1665
164.- Pedro Hernández Romano, marido de Ana del Castillo, 1682
165.- Juan Díaz Cano, marido de Polonia María, 1683
166.- Salvador González de Acosta, marido de Margarita Pérez, 1674
167.- María Pérez, viuda de Antonio Yanes, 1684
168.- Isabel Francisca, viuda de Juan Yanes “ratón”, 1676
169.- Victoria Pérez, beata, 1673
170.-Simón Rivero, mozo, 1681
171.- Juan Fernández Manco, mozo, 1661
172.- Juan Hernández de las Higueras, marido de Mariana Pérez, 1679
173.- Juana Francisca, mujer de Domingo González Prieto, 1668
174.- Catalina Pérez, mujer de Juan Pérez “necesidades”, 1671
175.- Blanca Fernández, viuda de Gonzalo Gutiérrez, 1657
176.- Dominga Rodríguez, viuda de primeras nupcias de Juan Fernández, y de segunda de Francisco Hernández, 1634
177.- Leonor Pérez, viuda de Juan Rivero Suárez, 1678
178.- Juan Rodríguez Bello = Constanza Pérez, marido y mujer, 1657
179.- María Francisca Yanes, mujer de Mateo Hernández, 1682
180.- María Pérez Corona, viuda de Miguel Peraza, 1687
181.- Catalina Rivera, viuda de Juan Pérez Roldán, 1682
182.- Francisco Afonso, marido de Clara Rivera, 1683
183.- Juan García Mirabal, marido de Andresa Pérez, 1683
184.- María Pérez, viuda de primeras nupcias de Juan Francisco, y de segundas de Salvador Rodríguez, 1658
185.- Francisca Martín, viuda de Sebastián Rivero, 1700
186.- Mateo González de Acosta, marido de Ana Rodríguez, 1680
187.- Juan Pérez Martín, casado en primeras con María de Pais, y en segundas de Juana Pérez, s. f.
188.- Lucía Rodríguez, mujer en primeras de Juan Pérez Borrego, y en segundas de Juan de San Pedro, 1684
189.- María Estévez, moza, 1680
190.- Juana Pérez, mujer de Gaspar Hernández, 1672
191.- María González, viuda de Sebastián Pais, 1689
192.- Catalina Pérez, mujer de Martín Pérez, 1674
193.- Lucía Francisca, mujer de Francisco Bello, 1660
194.- Lucía Pérez, casada en primeras con Diego Afonso, y en segundas con Miguel López, 1664
195.- Felipe Rodríguez = Dominga Pérez, marido y mujer, 1669
196.- Pablo Benítez, marido de Dominga Hernández, 1687
197.- Juan González de Acosta, marido de María Ana, 1697
198.- María Afonso Bello, mujer de Esteban Pérez de la Fuente, 1696
199.- Andresa Pérez, mujer de Domingo Hernández, 1680
200.-Águeda Francisca, moza, 1672
201.- Beatriz Hernández, casada en primeras con Juan Estévez, y en segundas con Blas Pérez de Guzmán, 1694
202.- El alférez Juan Afonso, mozo, 1679
203.- Francisca Pérez, moza, 1695
204.- Juana María, mujer de Diego Pérez Mirabal, 1699
205.- Juan Yanes “ratón”, marido de Isabel Francisca, 1667
206.- Francisca de Osorio, viuda del alférez José Hernández Abad, 1688
207.- Beatriz Hernández, viuda de primeras nupcias de Antonio Rodríguez, y de segundas de Juan del Castillo, 1693
208.- María Hernández, mujer de Miguel Hernández, 1695
209.- Bernardo Francisco, marido en primeras de Catalina Pérez, y en segundas de Margarita Pérez, 1684
210.- Gonzalo Pérez = María Díaz, marido y mujer, 1684
211.- Domingo Hernández Oliva, marido de Polonia Hernández, 1696
212.- María Domínguez, mujer de Andrés Hernández Yanes, 1669
213.- Diego Hernández, marido de Inés Francisca, 1680
214.- Francisco Bello, marido de Luisa Francisca, 1665
215.- Rafael Pérez = Ana Rodríguez, marido y mujer, 1677
216.- Mateo González de Acosta, marido de Ana Rodríguez, 1680
217.- Ana María, mujer de Melchor Hernández Álvarez, 1662
218.- Andrés Hernández de las Huertas, marido de María Domínguez, 1695
219.- Sebastián Díaz, marido en primeras de Catalina González, y en segundas de Juana Rodríguez, 1650
220.- María Pérez, mujer de Andrés Pérez “el cojo”, 1694
221.- Agustín Rivero, marido de Lucrecia María, 1657
222.- Juan Abad = Leonor Rodríguez, marido y mujer, 1610
223.- Alonso Pérez, labrador, mandas, 1656
224.- Diego Hernández = María Hernández, marido y mujer, 1659
225.- Amaro González, mandas, 1665
226.- Luis de Aday, mandas, 1668
227.- Juan Rivero Morales, mozo, 1698
228.- El alférez Francisco González Molina, marido de Margarita Francisca, 1669
229.- Lucas Hernández, mandas, 1665
230.- Juan García Mirabal, marido de Juana de Oliva, 1677
231.- Diego Jerónimo, marido de Ana María, 1616
232.- Francisco González Montañés = Ana María, marido y mujer, capellanía, 1680
233.- Domingo García Abad, mozo, 1700
234.- Isabel Rodríguez, mujer de Juan Alonso, 1653








[1] Casada con Manuel Hernández, declarando por hijos a Diego Hernández, Juan Fernández, Juana Hernández, Domingo Hernández, José Hernández, Manuel Hernández, Bárbara Hernández, Catalina Hernández, Benita Hernández y María de Candelaria.
[2] Casado el 26 de octubre de 1626 en Santa Úrsula, con Jacobina Hernández, con la que tuvo por hijos al licenciado Domingo Pérez, Dominga Hernández, casada con Salvador García, y Andrés Yanes.
[3] Hija de Domingo Martín y Beatriz Jerónima. No casó.
[4] Fue cura párroco de Tegueste y Tejina. Es hijo de Pedro Afonso y María Bello.
[5] Fue casada en La Matanza el 25 de octubre de 1655 con Miguel Hernández, teniendo por hijos a María Miguel, Dominga Francisca, Juan Hernández Miguel, Ana Francisca, casada con Domingo Bello, Ángela Francisca, Francisco Hernández y Francisco del Rosario.
[6] Declaró que fue casado en primeras con Ana Díaz, procreando a Melchor Rodríguez, María, Dominga, casada con Juan Sarabia, Catalina, casada con Marcial Pérez, Juana y Ana. Es casado en segundas con Catalina González (La Victoria, 5 de diciembre de 1598), con la que tiene por hijos a Victoria, María, casada con Juan Simón, Juan, Domingo, Sebastián, Pedro y Francisco.
[7] Casó en La Matanza el 15 de septiembre de 1625 con María García, con la que tiene por hijos a María García, casada con Juan Izquierdo, Úrsula García, casada con Pedro Hernández, y Dominga García, casada con Domingo Afonso.
[8] Fue casada en Santa Úrsula el 22 de noviembre de 1627 con Salvador Hernández, procreando a Francisco Hernández, Inés Pérez, casada con Juan Hernández, Alejo Pérez y Manuel García.
[9] Casó en La Matanza el 31 de julio de 1656 con María Bello, hija de Juan Domínguez e Isabel Afonso, siendo el testador hijo de Félix Hernández e Isabel Pérez. teniendo por hijos a Félix Hernández, Juan José, Diego Félix y Manuel. En segundas casó con su pariente Catalina García Marrero, hija de Lorenzo García y María Rivero, el 25 de mayo de 1682, en La Matanza. El hijo que se cita como Pedro García figura bautizado en La Victoria como hijo de padres no conocidos y en su casamiento en 1693 en esa parroquia no se citan sus padres, por lo que sólo a partir de este testamento podemos conocer su ascendencia.
[10] Declaró que casó dos veces, la primera con Juan Francisco, procreando a Francisco Juan y a Andrés Francisco. En segundas nupcias fue casada con Pedro Díaz, con el que tuvo por hijos a Pedro Díaz, Sebastián Díaz, María Pérez, casada con Benito González, y Dominga Pérez, casada con Felipe Rodríguez.
[11] Casada en La Victoria el 18 de octubre de 1606 con Baltasar Pérez, con el que tuvo por hijos a María García, Juan García, Francisca Pérez, Antonia Rodríguez, Alonso Pérez y Victoria García.
[12] Andrés, alférez, es hijo de Luis Alonso e Inés Hernández, siendo Catalina hija de Felipe González y Sabina Pérez, no teniendo sucesión en el matrimonio. Andrés fue casado en primeras nupcias con María de Barcelos, quedando de este casamiento un hijo, el presbítero Nicolás Marrero.
[13] Casó con Francisco Pérez Jacinto, sin sucesión.
[14] Gregorio fue casado en El Sauzal con Elena Pérez el 25 de octubre de 1606, procreando a Francisco, Diego y Domingo.
[15] Casada en La Matanza el 30 de noviembre de 1690 con Pedro Domínguez. No declaró sucesión.
[16] Hija de Juan Bautista y Ana María, y esposa de Antonio Izquierdo. No declaró sucesión.
[17] Casada en La Victoria el 3 de julio de 1601 con Pedro Hernández. Declaró por hijos a María Pérez, que fue casada con Domingo Francisco y es ya difunta, Juan Rodríguez y Francisco Rodríguez.
[18] Casada en La Matanza el 3 de noviembre de 1631 con Felipe Benito. No declaró sucesión.
[19] Fue casada en La Victoria el 15 de noviembre de 1644 con Domingo Martín, con los hijos que declara.
[20] Fue casada con Sebastián Hernández, teniendo por hijos a Jacinto Hernández, Inés García, que fue casada con Domingo Hernández, y María García, casada con Sebastián Izquierdo.
[21] Declara ser casado con Francisca Díaz, y tener por hijos a Domingo Rodríguez, Juan Rodríguez, Hernando Rodríguez, María Francisca, casada con Baltasar Sánchez, e Isabel Rodríguez, casada con Diego Afonso.

1 comentario:

  1. Muy interesante estos testimonios para la historia y para la genealogìa. Los felicito por la explicaciòn tan amplia y clara sobre los testamentos. En Costa Rica tambièn se dieron este tipo de testamentos muy semejantes a los expuestos en esta pàgina.

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